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Comercio local

Vendedores del Rastro de Santa Cruz piden volver al emplazamiento junto al Mercado Nuestra Señora de África

El concejal de Planificación Estratégica recuerda que se cambió de lugar por seguridad y anuncia la Mesa del Rastro como órgano interlocutor

Uno de los 412 puestos autorizados  junto a la avenida Marítima, con compradores arremolinados. | ARTURO JIMÉNEZ

Uno de los 412 puestos autorizados junto a la avenida Marítima, con compradores arremolinados. | ARTURO JIMÉNEZ

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El emplazamiento del Rastro de Santa Cruz de Tenerife vuelve a ser motivo de debate apenas un año y medio después de que el ayuntamiento lo desplazara de los aledaños del Mercado Nuestra Señora de África a la avenida Marítima. Un grupo de vendedores, entre los que se encuentra Marcos Brito, ha iniciado una campaña para reclamar el regreso a su emplazamiento histórico, convencido de que el mercadillo ha perdido parte de su esencia, de su capacidad de atracción y de la actividad económica que generaba en el corazón de la capital. Entre otros argumentos, la necesidad de recuperar la ubicación tradicional.

Sostiene que el traslado ha supuesto una pérdida de visitantes y una desconexión con el entorno comercial que durante décadas convirtió al Rastro en una cita obligada de los domingos en Santa Cruz. Los promotores de esta reivindicación aseguran que formaba parte de un recorrido natural que comenzaba en las calles del centro, continuaba por el Mercado y terminaba entre los puestos de venta ambulante. A su juicio, aquella combinación generaba una actividad económica que beneficiaba tanto a los vendedores como al pequeño comercio y a la restauración del entorno.

Para Brito y los comerciantes que respaldan esta iniciativa, la ubicación actual presenta importantes inconvenientes. Entre ellos citan la exposición al sol durante buena parte de la jornada, la falta de sombra suficiente y la pérdida del ambiente tradicional que caracterizaba al mercadillo. También consideran que la explanada portuaria no ofrece la misma capacidad de atracción para el visitante ocasional que el entorno de La Recova. A su juicio, el regreso a la zona del Mercado permitiría recuperar esos espacios y revitalizar un área históricamente vinculada a la actividad comercial ambulante.

Rastro de Santa Cruz de Tenerife, en su recientemente estrenada ubicación de la avenida Marítima.  | ARTURO JIMÉNEZ

Rastro de Santa Cruz de Tenerife, en su recientemente estrenada ubicación de la avenida Marítima. | / ARTURO JIMÉNEZ

Los promotores insisten en que el Rastro constituye uno de los elementos más reconocibles de la identidad popular de la capital de la Isla y entienden que debe regresar donde se consolidó como referente durante décadas. Frente a esta visión se sitúa Carmen Tejera, histórica dirigente de la asociación que durante años ha representado a buena parte de los vendedores del rastro. Rechaza la idea de que el traslado haya supuesto un retroceso para la actividad. Por el contrario, sostiene que el cambio permitió resolver numerosos problemas acumulados durante años en el entorno del Mercado y facilitó una organización más eficaz de los puestos.

La dirigente recuerda que el proceso de traslado no respondió a una decisión improvisada, sino a una situación que se había vuelto cada vez más compleja debido a las limitaciones de espacio, las exigencias de seguridad y los problemas derivados de la convivencia con el tráfico y la actividad urbana del centro.

Según explica, el rastro fue perdiendo progresivamente superficie en su antigua ubicación hasta el punto de que el modelo terminó siendo difícilmente sostenible. A su juicio, el recinto actual ofrece mejores condiciones para el control de accesos, la vigilancia y la distribución ordenada de los más de 400 puestos autorizados. Carmen Tejera admite que siguen existiendo cuestiones pendientes de mejora, especialmente relacionadas con la instalación de áreas de sombra, la uniformidad estética de los puestos de exposición y venta y algunos servicios complementarios, pero considera que esos problemas pueden resolverse sin replantear la reubicación del Rastro.

Debate zanjado

El primer teniente de alcalde y concejal de Planificación Estratégica, Carlos Tarife, descarta reabrir el debate sobre el emplazamiento del Rastro. Recuerda que el traslado se produjo tras informes de la Policía Local que advertían de las dificultades para gestionar con garantías un espacio que reunía cada domingo a 400 vendedores y atraía a miles de visitantes.

Tarife defiende que la decisión obedeció exclusivamente a razones de seguridad y organización y subraya que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife no contempla actualmente el regreso al entorno del Mercado. Según explica, el principal problema radica en las dimensiones actuales del mercadillo, con 412 licencias otorgadas.

El primer teniente de alcalde en Santa Cruz de Tenerife, Carlos Tarife, del PP, también edil de Servicios Públicos, Planificación Estratégica y Sostenibilidad Ambiental.

El primer teniente de alcalde en Santa Cruz de Tenerife, Carlos Tarife, del PP, también edil de Servicios Públicos, Planificación Estratégica y Sostenibilidad Ambiental. / t

La principal novedad anunciada por el Consistorio chicharrero es la creación de la Mesa del Rastro, un órgano que quedará recogido en la futura modificación de la ordenanza municipal prevista y que, espera, será una realidad antes de que finalice este mandato, en mayo de 2027.

El objetivo es dotar al sector de un sistema de representación claro y reconocido oficialmente. Según la propuesta municipal, podrán formar parte de este órgano aquellas personas o colectivos que acrediten el respaldo de, al menos, un 10% de los titulares de licencia. La medida pretende acabar con las dudas sobre quién representa realmente a los vendedores y facilitar una interlocución directa entre el Ayuntamiento y el colectivo.

Junto a esta reforma, el Consistorio trabaja en la implantación de carpas uniformes gratuitas para todos los puestos, una medida que persigue mejorar la imagen del mercadillo y reforzar su atractivo comercial. Tarife reconoce que el proyecto ha sufrido retrasos debido a las exigencias técnicas y de seguridad requeridas a las empresas licitadoras, aunque confía en que pueda materializarse durante los próximos meses. Además, el Ayuntamiento estudia incrementar zonas de sombra para el recinto y mejorar el confort tanto de vendedores como de visitantes.

Mientras, este domingo volverá a abrir el Rastro en la avenida Marítima desafiando al calor y al debate de dónde es su emplazamiento ideal, según a quien se pregunte.

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