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Barrio a barrio

La consolidación del bloque 28 de Somosierra supera los 53.500 euros solo en informes y dirección de obra

El suelo expansivo y la acumulación de agua son las causas probables de las grietas en el edificio, según el informe geotécnico

Vídeo: Una vivienda de Somosierra apuntalada. / Imagen: La presidenta del bloque 28 de Somosierra muestra la grieta que tiene en jaque a los vecinos.

María Pisaca

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Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Solo la elaboración de los informes, estudios y proyectos, así como la dirección de obra, para consolidar el bloque 28 de Somosierra, donde cinco de los diez pisos viven entre puntales desde hace tres años, cuesta más de 53.500 euros. En esa cifra no se incluye la obra en sí ni los trabajos que asumiría Urbanismo, aunque se ejecuten de forma subsidiaria —con posterior repercusión a los vecinos— en el marco de una rehabilitación del inmueble.

Costes del proyecto y alcance económico

La cifra incluye el estudio geotécnico ya realizado por encargo municipal mediante ejecución subsidiaria, valorado en 6.848 euros, así como los 46.000 euros previstos para el estudio-dictamen técnico, el proyecto de ejecución y la dirección facultativa de las obras.

Sin embargo, el importe definitivo de la intervención sigue siendo una incógnita, ya que todavía no se ha calculado cuánto costará ejecutar los trabajos de estabilización y reparación.

Posición del Ayuntamiento y Urbanismo

La Gerencia de Urbanismo, según ha recalcado su titular Zaida González, ha dejado claro que el Ayuntamiento no asumirá la rehabilitación del edificio. La Administración solo podría ejecutar de forma subsidiaria las actuaciones imprescindibles para garantizar la seguridad, especialmente en suelo público, pero después repercutirá el coste a los propietarios, tal y como prevé la normativa urbanística.

Informe geotécnico: origen del problema

El informe geotécnico concluye que la causa más probable de las grietas se encuentra en el terreno sobre el que se construyó el edificio hace décadas.

Los técnicos realizaron dos sondeos de hasta doce metros y detectaron un estrato de relleno compuesto por arcillas, arenas y gravas con elevada capacidad de expansión. Este tipo de suelo expansivo provoca movimientos continuos bajo la cimentación.

Movimientos del terreno y evolución del daño

La esquina sureste del bloque, colindante con un jardín de titularidad pública y próxima a la autopista del Norte, presenta indicios de haber sufrido desplazamientos diferenciales respecto al resto de la estructura. Esta situación encaja con la evolución de las grietas y deformaciones observadas por los vecinos, que incluso ahora se analizan mediante un testigo estructural.

Factores adicionales: agua y cambios ambientales

El estudio también analiza fotografías aéreas históricas. Los expertos concluyen que el edificio se levantó sobre una pequeña loma entre barranqueras, donde los ciclos de humedad y sequedad han generado procesos alternos de hinchamiento y retracción del terreno.

El informe apunta además al aporte de agua procedente de la lluvia y del riego de zonas ajardinadas como factor determinante. Aunque la empresa Emmasa inspeccionó las redes sin detectar fugas, se considera imprescindible evitar nuevas infiltraciones en el entorno de la cimentación.

Soluciones técnicas planteadas

Los especialistas recomiendan la ejecución de una pavimentación perimetral con sistemas de recogida y evacuación de aguas pluviales para reducir la humedad del subsuelo.

La principal solución propuesta es un recalce puntual en la esquina afectada mediante cimentación profunda.

Esto implicaría la instalación de micropilotes u otros elementos estructurales capaces de transferir las cargas del edificio a estratos más resistentes. También se estudia la inyección de morteros o resinas para mejorar la capacidad portante del terreno.

Una vida bajo puntales en Somosierra

Una vivienda de Somosierra apuntalada. / María Pisaca

Reparación de daños y obras complementarias

Una vez estabilizada la cimentación, será necesario reparar los daños existentes mediante cosidos estructurales, sellado de grietas y reposición de acabados.

Uno de los aspectos más relevantes del informe es que la solución no puede limitarse al ámbito privado. También será necesario intervenir en los jardines públicos colindantes, ya que el mismo material expansivo afecta a toda la zona.

Las obras obligarán a modificar zonas ajardinadas, adaptar redes de riego e instalar nuevos sistemas de drenaje. Incluso se prevé la ocupación permanente de una franja de suelo público para ampliar el recalce.

Situación de los vecinos

Ante esta situación, los vecinos muestran su impotencia ante unos hechos sobrevenidos que consideran ajenos a su responsabilidad. Señalan que, si la solución económica depende exclusivamente de su aportación, sería inviable, ya que la mayoría son pensionistas.

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