532 aniversario de la fundación de Santa Cruz de Tenerife
Ser chicharrero: la identidad que no se hereda, se vive en las calles de Santa Cruz de Tenerife
Hospitalario, sociable, expresivo, con sentido del humor, amable y orgulloso de su ciudad, tradiciones y fiestas. Así se percibe el vecino de Santa Cruz

Santa Cruz no la hace sus monumentos, ni sus atracciones. Santa Cruz es de su gente, la que hace grande a la capital. / E. D.
A Santa Cruz de Tenerife siempre se la ha explicado desde el puerto, desde el Carnaval o desde esa eterna rivalidad con el municipio de La Laguna que durante siglos ayudó a moldear buena parte de la identidad insular. Sin embargo, cuando se cumplen 532 años de la fundación de la capital tinerfeña, distintas voces procedentes de la historia, la arquitectura, la sociología, la psicología, el arte y la ciencia coinciden en una idea común: ser chicharrero es mucho más que un gentilicio popular. Es una manera de entender una ciudad y sobre todas las cosas, de vivirla desde la calle, la convivencia y el orgullo compartido.
No es marketing, aunque que parezca. El chicharrero se reconoce en sus espacios y en sus fiestas, y participa activamente en una comunidad que se construye en la calle. Es más una forma de participación que una cuestión de origen. Tiene que ver con moverse por espacios como la Rambla, la plaza Weyler, el parque García Sanabria o el Mercado Nuestra Señora de África, y compartir códigos sociales muy vinculados a lo urbano. «La del chicharrero es una identidad que se practica en lo cotidiano», sostiene el sociólogo y vicedecano de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad Europea de Canarias, José Serrano.
Y es que este municipio ha construido una identidad muy marcada a partir de su condición de capital, de su historia como población portuaria y de su desarrollo urbano. Pero esa identidad también se entiende desde lo concreto, desde barrios como El Toscal, Duggi, Salamanca o García Escámez, donde existe una fuerte continuidad social y memoria colectiva. Y a eso se suman ‘rituales’ como las Fiestas de Mayo o el Carnaval, que actúan como grandes espacios de cohesión y de visibilidad identitaria.

Parque García Sanabria, en el municipio de Santa Cruz de Tenerife. / v
¿Cómo se ve el chicharrero?
No es extraño pues que a esta pregunta la respuesta general y coincidente no sea otra que: hospitalario, trabajador, sociable, expresivo, con sentido del humor, amable y orgulloso de su ciudad y de sus tradiciones. La opinión de la ciencia no dista mucho de esa autopercepción.
Santa Cruz es una sociedad dinámica, acostumbrada al intercambio y con una sociabilidad muy visible. Y para generar apertura y contacto con lo externo, el puerto ha sido clave. Asimismo, el comercio, especialmente en zonas como la calle Castillo o el entorno de la Recova, ha fomentado una cultura de interacción constante. Por lo tanto, lo que diferencia al chicharrero de otros tinerfeños es la intensidad de la vida urbana. La sociabilidad se desarrolla mucho en la calle, en las plazas, en fiestas, en espacios compartidos. «Es una convivencia más expuesta, colectiva, frente a modelos más vinculados a lo doméstico o lo rural en otros contextos de la Isla», destaca Serrano.
Así, un perfil sociológico del chicharrero incluiría a alguien sociable, con fuerte sentido de pertenencia, acostumbrado a la interacción constante y a la mezcla cultural. «Es alguien que participa en la vida colectiva, que reconoce espacios y tradiciones comunes, y que entiende la ciudad como un lugar de encuentro».

Integrantes del grupo Las Celias del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, con 30 años de participación. / María Pisaca
¿Y qué hay del tópico que lo vincula a lo festivo y superficial? Es injusto, claro. Pero Serrano sí admite que existe una fuerte cultura de la celebración y de la vida social, muy visible en celebraciones como el Carnaval o las Fiestas de Mayo, con las que se conmemora la fundación de la ciudad. «Pero esto responde a una lógica de cohesión social más que a un rasgo trivial».
Desde el punto de vista psicológico hay coincidencia. La especialista Tamara de la Rosa tiene claro que la identidad del chicharrero no solo se vive, sino que se comparte. «No se traduce en cómo eres por dentro, sino de dónde te sientes parte».
El denominado "carácter chicharrero"
De la Rosa coincide con el sociólogo José Serrano en que el denominado «carácter chicharrero» no es algo innato, sino que se construye a través de la socialización en Santa Cruz, donde las relaciones cercanas, la expresividad emocional y el sentido de comunidad se aprenden, se interiorizan y acaban formando parte de la manera en la que la persona se entiende y se relaciona con los demás. «Se construye desde lo vivido», agrega.
La familia, el barrio y las tradiciones son fundamentales en la generación del «sentimiento chicharrero». La primera transmite valores y formas de vínculo; el barrio actúa como espacio de socialización cotidiana donde se aprenden estilos relacionales, y las tradiciones refuerzan la identidad emocional compartida. «Todo esto junto conforma el contexto en el que la persona aprende a ser, sentirse y relacionarse en una cultura como la nuestra. Son los espacios donde se construyen vínculos y pertenencias».
En ese sentido, el Carnaval y las Fiestas de Mayo, más allá del tópico, son factores claves en la cohesión y la autoestima colectiva. Permiten que la identificación con algo común. De la Rosa resume que ser chicharrero es llevar «tu tierra» en la forma que «sientes, te expresas y conectas con los demás»; «Es sentir que tu forma de vivir, de hablar y de relacionarte nace de un mismo lugar».
El «orgullo de ser chicharrero», explica la psicóloga, conecta a la persona con sus raíces y refuerza su lugar dentro del grupo. Y quienes sienten ese orgullo, afirma la especialista, lo comparten y lo celebran.
Suscríbete para seguir leyendo
- Santa Cruz de Tenerife busca figurantes para un 'rodaje internacional
- Aprobado el proyecto para crear en Santa Cruz de Tenerife un nuevo 'gran parque' para el ocio y el encuentro vecinal
- El buque escuela más hermoso del mundo navega hacia Santa Cruz de Tenerife: el 'Amerigo Vespucci' hará escala en la isla del 22 al 26 de mayo
- Carlos Tarife reabre el debate sobre el Carnaval de Santa Cruz y pide celebrarlo íntegramente en la calle
- El Gobierno de Canarias da el último paso para la carretera que Santa Cruz de Tenerife espera desde hace 30 años
- Otra histórica terraza de Santa Cruz de Tenerife que busca nuevo dueño: el Ayuntamiento licita el quiosco Numancia
- Fiestas elige un motivo histórico para el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife del próximo año
- Cortes de tráfico y restricciones de estacionamiento en Santa Cruz de Tenerife por el reasfaltado de la calle Granadilla