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El muelle flotante de Santa Cruz de Tenerife generará 600 nuevos puestos de trabajo

La puesta en marcha del primer dique flotante de Canarias para reparar barcos fuera del agua ha supuesto una inversión de más de 50 millones de euros

Muelle flotante en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife.

Muelle flotante en el Puerto de Santa Cruz de Tenerife. / Efe

Santa Cruz de Tenerife

El primer muelle flotante de Canarias destinado a la reparación naval «en seco», es decir, fuera del agua, y ubicado en el Dique del Este del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, generará la creación de unos 600 nuevos puestos de trabajo. Así lo confirmó ayer el astillero Tenerife Shipyards, perteneciente al Grupo Hidramar, durante la presentación de esta colosal infraestructura, que llegó el martes, desde China, a la capital chicharrera, después de dos meses de travesía. El dique comenzará a operar en 90 días.

«Nuestra prioridad es la creación de un ecosistema industrial robusto a través del empleo cualificado en la región. Por ello, invertimos en la formación especializada de profesionales locales, desde soldadores certificados hasta ingenieros navales», apunta Tenerife Shipyards.

Los objetivos del astillero, en materia de empleo, son generar un tejido de expertos que «conozcan a fondo las dinámicas operativas de nuestras instalaciones»;actuar como motor de crecimiento, transformando el potencial local en servicios de exportación global;y contar con una fuerza laboral cualificada y residente que permita dar una respuesta «inmediata y flexible» ante las demandas críticas de los clientes.

En cuanto a las características del nuevo dique flotante, denominado Hidramar Ultra 22000 y construido en China, en el astillero Huarun Dadong Dockyard, en Shanghái, Tenerife Shipyards destacó que la plataforma mide 240 metros, lo que equivale a 20 camiones en fila. En ella se podrán reparar grandes barcos fuera del mar. En este sentido, y según informó el citado astillero, tiene capacidad para elevar un máximo de 22.000 toneladas, lo que equivale a unos 17.000 coches. Dicha elevación de los buques se producirá en menos de 120 minutos. Tenerife Shipyards resaltó que se trata de un proyecto estratégico para Canarias, que revolucionará las reparaciones navales en el Archipiélago y que generará empleo, innovación y economía.

Indicó que su construcción se prolongó durante 15 meses y que su puesta en marcha ha supuesto una inversión de más de 50 millones de euros. La travesía para llegar a Santa Cruz ha durado dos meses y «ha sido complicada, pues hemos tenido que esquivar piratas y los conflictos geopolíticos en el estrecho de Ormuz y el Índico». Se tuvo que contratar seguridad privada con mercenarios para proteger la plataforma sobre todo de los piratas, fundamentalmente, a su paso por la zona de Somalia.

Este muelle flotante está diseñado para atender de «forma eficiente» buques Panamax-size, con alta rotación operativa, es decir, barcos de grandes dimensiones, según lo asegura el astillero.

En la actualidad, Canarias no tiene suficiente capacidad de varada para los grandes buques, por lo que sólo se pueden reparar aquellos de hasta 175 metros de eslora. Con el muelle flotante se pretende atender buques de hasta 230 metros de eslora y con una manga de 32 metros. «En todo el mundo existen unos 8.500 buques operativos que encajan en este rango, entre 175 y 230 metros de eslora. Y, además, se están construyendo otros 1.700 más, por lo que existe un mercado importante».

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