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El Puerto de Santa Cruz de Tenerife paraliza el derribo del silo sin ocultar su enfado: "El resto de administraciones lo aprobaron"

El presidente de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife asegura que el Gobierno de Canarias, el Cabildo y el Ayuntamiento chicharrero dieron el visto bueno a la licitación de la demolición del antiguo silo de grano en septiembre del año pasado, en el Consejo de Administración, y no mostraron interés por el edificio

El presidente de Puertos de Tenerife, Pedro Suárez, y el subdirector, Airam Díaz Pastor.

El presidente de Puertos de Tenerife, Pedro Suárez, y el subdirector, Airam Díaz Pastor. / María Pisaca

Santa Cruz de Tenerife

El Puerto de Santa Cruz de Tenerife suspende "temporalmente" el polémico derribo del antiguo silo de grano, pero lo hace sin ocultar su enfado con el Gobierno de Canarias, el Cabildo de Tenerife y el Ayuntamiento chicharrero, administraciones a las que acusa de haber protagonizado un "debate mediático" sobre este asunto. El presidente de la Autoridad Portuaria señala que le han sorprendido las reacciones de estas administraciones, pues, y según apunta, todas ellas pertenecen al Consejo de Administración del Puerto y "en su momento aprobaron la licitación de la demolición del silo".

Ésta se aprobó en el Consejo de Administración celebrado en septiembre de 2025. Entre los miembros de este órgano de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife estaban, en aquella fecha, la presidenta del Cabildo de Tenerife, la nacionalista Rosa Dávila, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife, el nacionalista José Manuel Bermúdez, y el vicepresidente del Ejecutivo canario, Manuel Domínguez, del PP.

Asimismo, asegura que ninguna mostró interés en el inmueble cuando Puertos de Tenerife les preguntó sobre la posibilidad de salvarlo. También deja claro que la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife no ha negado a nadie el acceso al silo, tal y como lo ha indicado la Dirección General de Patrimonio Cultural del Gobierno de Canarias, aunque admite que existe un informe que alerta de riesgo por caída de cascotes y del mal estado en el que se encuentra el inmueble.

Con respecto a que Puertos de Tenerife se haya mantenido en silencio hasta ahora, su presidente explica que no ha querido entrar en este debate porque considera que lo más coherente era tratar este asunto en el Consejo de Administración de la Autoridad Portuaria, "al que pertenecen", insiste, el resto de administraciones que sí han hablado a través de los medios de comunicación.

Pedro Suárez declara que cuando se acordó, el año pasado, licitar el derribo del silo, éste no tenía ningún tipo de protección, "como sigue sucediendo en la realidad". En ese sentido, apunta que la demolición se suspende temporalmente porque el Ministerio de Cultura ha advertido a la Autoridad Portuaria que se incoará un expediente de declaración como BIC (Bien de Interés Cultural).

Sobre un futuro uso para el silo, en el caso de que finalmente sea declarado BIC, Suárez asevera que sólo puede tener un uso industrial según el Plan Especial del Puerto. "Además, está rodeado de actividad portuaria, de una industria química, de depósitos de combustible y de una machacadora de cemento". Asegura que, en la actualidad, no existe ninguna propuesta ni de empresas privadas ni de administraciones públicas para recuperar el edificio y darle una nueva utilidad.

La Autoridad Portuaria decidió en su momento derribar el silo por la "imperiosa necesidad de suelo". "Estamos muy necesitados de espacio en el Dique del Este por el incremento del tráfico de contenedores y para la actividad de reparación naval", comenta Suárez. Además, insiste en que el edificio presenta un estado muy deteriorado.

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