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El Puerto de Santa Cruz de Tenerife desoye las advertencias y elige empresa para demoler el silo

La Mesa de Contratación de la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife propone a la entidad Hercal Diggers para demoler el antiguo silo de grano por un presupuesto de 990.140 euros y un plazo de ejecución de siete meses

Antiguo silo de grano de Santa Cruz.

Antiguo silo de grano de Santa Cruz. / El Día

Santa Cruz de Tenerife

El procedimiento para demoler el antiguo silo de grano del Puerto de Santa Cruz de Tenerife sigue adelante, a pesar de los intentos del Gobierno de Canarias, del Cabildo de Tenerife, del Ayuntamiento chicharrero y del Colegio Oficial de Arquitectos (COA) por salvar el inmueble. La Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife desoye, de momento, las peticiones y advertencias de estas administraciones, y no solo ha continuado con el proceso de licitación para derribar el edificio, sino que ya la Mesa de Contratación ha propuesto un adjudicatario. Se trata de la empresa Hercal Diggers, elegida entre siete propuestas para eliminar el edificio en un plazo de siete meses y por un importe de 990.140 euros, medio millón menos de lo planteado por el organismo estatal en un principio.

El antiguo silo de grano del Puerto de Santa Cruz de Tenerife, situado junto a la autovía de San Andrés, fue construido en los años 60 para el almacenamiento de cereales, ante la escasez, dentro de la política implementada por el régimen franquista a través del Servicio Nacional de Trigo. El edificio dejó de utilizarse hace más de 30 años. Este inmueble pertenece al tipo P, una de las veinte tipologías de silos que se diseñaron en el país. De dicha tipología, específica para zonas portuarias y para garantizar el tránsito de los cereales, sólo se construyeron dos edificaciones, una en el Puerto de Málaga y otra en el de Santa Cruz de Tenerife. La de Málaga fue derribada. Otros silos, de otras tipologías, han sido recuperados para diferentes usos, convirtiéndolos en teatros, centros culturales, museos u oficinas.

El Gobierno de Canarias solicitó a principios de semana al Estado, titular del silo al encontrarse en suelo portuario, frenar el derribo. En concreto, remitió un escrito al Ministerio de Cultura para que se adopten medidas cautelares y urgentes, alertando de un riesgo "inminente e irreversible" sobre el único silo portuario que queda en España. Asimismo, también remitió un escrito a la propia Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife exigiéndole una visita al interior del inmueble, para comprobar si se encuentra en estado de ruina, tal y como lo ha señalado el Puerto chicharrero. Por su parte, el Cabildo ha exigido a la Autoridad Portuaria que informe, a través de la elaboración de un estudio técnico, de la situación y de los valores patrimoniales del silo, advirtiéndole que incurrirá en responsabilidades legales si no lo hace.

En el caso del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, es su Catálogo de Bienes, aprobado de manera inicial recientemente, el que propone al Puerto chicharrero la protección de este edificio por su "gran relevancia histórica y cultural". Además, el Consistorio chicharrero ha planteado buscar una solución para el silo entre todas las administraciones. El Colegio Oficial de Arquitectos fue el primero que intentó, en noviembre del año pasado, salvar la citada construcción, después de que EL DÍA informarse sobre la licitación del derribo de este edificio por parte de la Autoridad Portuaria, publicada en la Plataforma de Contratación del Estado en octubre.

El Puerto explicó que se había tomado la decisión de demoler el inmueble porque se trata de una construcción obsoleta, «para la que no existe posibilidad alguna de recuperar el uso de almacenamiento de grano, que es para lo que fue diseñada y construida». Asimismo, añadió que, dada la configuración del inmueble, tampoco es posible reestructurar su interior para poder utilizarlo para otro tipo de usos. Además, el organismo estatal apuntó que la estructura del edificio se encuentra «extremadamente deteriorada», debido a su abandono.

Tras la convocatoria de la licitación, la Autoridad Portuaria se reunió con el Colegio de Arquitectos después de que éste solicitara la suspensión del derribo, tachándolo de «atentado contra el patrimonio». El COA reclamó la protección y reutilización del silo por tratarse, según indicó, de una pieza singular de la arquitectura industrial moderna y de un «hito del paisaje marítimo de la ciudad». En este encuentro, el Puerto se comprometió a paralizar la demolición si el COA encontraba un concesionario para el silo, dándole un plazo de seis meses.

Sin embargo, a punto de cumplirse dicho plazo, el Colegio Oficial de Arquitectos acusó a la Autoridad Portuaria de bloquear la recuperación del silo, indicando que tenía una propuesta, la del delegado especial del Estado en el Consorcio de la Zona Franca, Manuel Martínez, que planteó la posibilidad de convertirlo en una incubadora tecnológica, pero «el Puerto de Santa Cruz ha impedido el acceso al edificio para comprobar su estado».

De momento, ante las peticiones y advertencias del Gobierno canario, Cabildo, Ayuntamiento chicharrero y Colegio Oficial de Arquitectos, la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife prefiere mantenerse en silencio, continuando con el proceso de licitación del derribo. Éste acaba de finalizar y la Mesa de Contratación ha propuesto como adjudicataria de la obra a la empresa Hercal Diggers. El siguiente paso es que dicha propuesta pase por el Consejo de Administración del Puerto, para que la adjudicación de la demolición se haga efectiva. Ya después se formaliza el contrato y se ejecuta la obra, si nadie logra pararla.

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