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Barrio a barrio | Anaga

Treinta vecinos viven en El Cresal, en Anaga, sin agua ni luz desde hace un siglo

El concejal de Servicios Públicos promete ante el Pleno instalar la red de suministro potable antes de que concluya este año

El Cresal, Anaga

El Cresal, Anaga / Wikipedia

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El concejal de Servicios Públicos y primer teniente de alcalde de Santa Cruz de Tenerife, Carlos Tarife, anuncia el inicio de los trámites para dotar de agua potable a los caseríos de El Cresal y Payba, dos asentamientos situados dentro del Parque Rural de Anaga cuyos vecinos llevan décadas reclamando acceso a un suministro básico.

El edil confirmó no solo el compromiso político, sino la activación administrativa del procedimiento tras ordenar la solicitud de informes para evaluar la viabilidad técnica y urbanística del abastecimiento dentro del espacio natural protegido. El Ayuntamiento ya ha trasladado formalmente la petición para analizar la compatibilidad de la actuación con el Plan Rector de Uso y Gestión del parque.

El documento municipal señala que ambos caseríos han solicitado en repetidas ocasiones disponer de suministro de agua para abastecimiento doméstico y poder contratar el servicio de forma regularizada. Asimismo, recoge que existen infraestructuras hidráulicas próximas que permitirían ejecutar las conexiones necesarias desde las conducciones situadas en las carreteras TF-123 y TF-12, lo que abre la puerta a una solución técnica viable con la construcción de nuevas redes de enlace.

Al encontrarse los asentamientos dentro del ámbito del Parque Rural de Anaga, el Ayuntamiento ha solicitado informe previo para determinar la viabilidad de la actuación y su adecuación a la ordenación del espacio protegido, paso imprescindible antes de iniciar cualquier ejecución material.

«El Cresal va a tener agua», afirmó Tarife, explicando que la inversión será asumida por la empresa pública Emmasa y que, una vez ejecutada la infraestructura, los vecinos podrán formalizar los contratos individuales de suministro mediante la instalación de contadores.

La voz de El Cresal

El anuncio municipal llegó tras la intervención de Pedro Pérez, portavoz vecinal de El Cresal, cuya participación trasladó al salón de plenos la realidad cotidiana de este pequeño núcleo rural. Según explicó, en el asentamiento residen de forma permanente de 25 personas repartidas en alrededor de una quincena de viviendas habitables. Algunas construcciones nacieron como cuartos de aperos agrícolas, aunque otras son viviendas familiares consolidadas desde hace generaciones.

Pedro Pérez, vecino de El Cresal, pidió al pleno una solución. | EL DÍA

Pedro Pérez, vecino de El Cresal, pidió al pleno una solución. | / EL DÍA

El portavoz vecinal defendió que la reivindicación no responde a nuevas ocupaciones ni a desarrollos recientes, sino a un asentamiento histórico cuyos habitantes han permanecido en el territorio pese a la falta de servicios básicos. También destacó la presencia de población joven y actividad ganadera, elementos que evidencian la continuidad social del enclave.

El cambio de clasificación del suelo aprobado hace aproximadamente un año, que reconoce el área como asentamiento rural, generó expectativas entre los vecinos al abrir la posibilidad legal de instalar infraestructuras esenciales.

El Cresal llegó al pleno municipal del pasado viernes gracias a la pregunta que planteó el concejal socialista Florentino Guzmán Plasencia, antiguo responsable del Distrito de Anaga, quien recordó que el acceso al agua potable debe entenderse como un derecho y no como un privilegio condicionado a si se trata de un espacio protegido. La intervención de Pérez acercó la realidad que soportan desde hace más de un siglo en El Cresal.

El vecino y propietario en El Cresal, Pedro Pérez, intervino en el pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife en representación de una treintena de residentes y propietarios del núcleo agrícola situado en el interior del Parque Rural de Anaga para reclamar el acceso a servicios básicos como el agua potable y el suministro eléctrico, una carencia que continúa existiendo en pleno siglo XXI.

Pérez comenzó su intervención tocando corazón como «hijo de Anaga» y defendiendo el derecho de los vecinos a mantener una forma de vida ligada a la agricultura y la ganadería, actividades tradicionales que, recordó, forman parte de los objetivos de conservación del propio parque rural. En este sentido, subrayó que las reivindicaciones vecinales no responden a demandas excepcionales, sino a necesidades esenciales.

«El Cresal no está pidiendo nada extraordinario. Estamos pidiendo algo tan básico como tener agua y luz», afirmó ante el alcalde y los concejales, recordando que todavía existen familias que viven sin estos servicios dentro del municipio capitalino. Según explicó, los residentes se abastecen mediante cubas de agua, placas solares o generadores eléctricos sufragados íntegramente con recursos propios, lo que supone un esfuerzo económico constante para poder mantener sus viviendas y actividades agrícolas.

El vecino relató también su experiencia personal, señalando que la casa familiar fue construida por sus padres en 1994 tras años de trabajo y sacrificio, aunque aclaró que ya existían otras viviendas en la zona mucho antes. Actualmente continúa cultivando las huertas familiares. Durante su intervención insistió en que la población ya habitaba y trabajaba las tierras de El Cresal antes de la creación administrativa del Parque Rural de Anaga, por lo que considera injustificado que, pese a décadas de arraigo, los vecinos sigan esperando soluciones.

Pérez recordó además que la situación lleva años siendo pública y conocida. Citó informaciones periodísticas que ya en 2019 señalaban que El Cresal era el único caserío de Anaga sin acceso a la red de agua potable, así como titulares publicados en 2021 que denunciaban que el núcleo continuaba sin agua ni luz. Ese mismo año, añadió, el pleno municipal respaldó el reconocimiento de Payba y El Cresal como asentamientos rurales.

En octubre de 2021, el Ayuntamiento aprobó por unanimidad una moción para instar al Cabildo a declarar ambos núcleos como asentamientos agrícolas o rurales, lo que permitiría facilitar la llegada del suministro de agua. Pérez recordó que él mismo defendió aquella iniciativa en el salón de plenos y lamentó que, casi cinco años después, «no se ha hecho absolutamente nada».

Agravios comparativos

Aunque reconoció la complejidad administrativa de los procedimientos, sostuvo que la falta de avances responde a la ausencia de voluntad política. Un ejemplo: la tubería procedente de Los Catalanes atraviesa la dorsal del parque rural hasta la Punta de Anaga, llegando incluso al albergue reabierto en 2022, pero sin abastecer a las viviendas del caserío. «El agua pasa literalmente cerca de nosotros, pero no llega», señaló, indicando que en El Cresal existen incluso dos tomas preparadas para conectarse a la red, pese a lo cual el servicio sigue siendo denegado.

El vecino denunció lo que calificó como agravios comparativos dentro del propio parque rural, asegurando que existen instalaciones agrícolas o cuevas ganaderas con contador de agua fuera de zonas oficialmente reconocidas como asentamientos, mientras que familias residentes continúan sin acceso al suministro básico.

Planteó directamente la pregunta que, según dijo, comparten los vecinos: «¿Por qué allí sí y en El Cresal no?», recordando que en el núcleo viven treinta personas en un conjunto consolidado de viviendas con accesos rodados y presencia histórica acreditada.

Pedro Pérez criticó que otros enclaves con menor número de viviendas hayan sido reconocidos urbanísticamente como asentamientos mientras El Cresal y Payba, con una veintena de casas cada uno y décadas de existencia, siguen pendientes de esa consideración. Y lo peor: rechaza que el compromiso sea agua pasada... n

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