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Santa Cruz de Tenerife abre una consulta pública sobre la ordenanza que acabará con la ocupación ilegal de los aparcamientos de carga y descarga

Los chicharreros tienen hasta finales de abril para participar en la elaboración de la nueva norma municipal que regulará la distribución urbana de mercancías en Santa Cruz de Tenerife

Zonas de carga y descarga en Santa Cruz.

Zonas de carga y descarga en Santa Cruz. / El Día

Santa Cruz de Tenerife

Los chicharreros pueden participar en la elaboración de la nueva ordenanza con la que el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife pretende regularizar toda la actividad de reparto de mercancías en la ciudad, así como acabar con la ocupación ilegal de los aparcamientos de carga y descarga. El Consistorio pondrá en marcha una consulta pública a través de la web municipal, en el apartado de Participación, donde los ciudadanos y las organizaciones potencialmente afectadas podrán aportar sus propuestas. El plazo para hacerlo comenzará la próxima semana y se prolongará hasta finales de abril.

El área de Movilidad, que dirige la edil Evelyn Alonso (CC), destaca la necesidad de elaborar esta nueva norma municipal. "El municipio dispone actualmente de reglas dispersas sobre carga y descarga en la Ordenanza de Tráfico y de algunas condiciones en la Zona Urban, pero carece de una ordenanza específica, integral y actualizada para la distribución urbana de mercancías (DUM). Esa ausencia dificulta establecer criterios homogéneos por sectores, franjas horarias, tiempos máximos, tipologías de vehículos, sistemas de autorización, uso de datos y coordinación con otras políticas municipales", señala Movilidad

En el estudio realizado por el Ayuntamiento, encargado a la Asociación de Fabricantes y Distribuidores (Aecoc), sobre esta actividad en el municipio se resalta que existe saturación operativa y "ocupación ilegal de las plazas", con especial presión en el Distrito Centro-Ifara por la elevada densidad comercial, el viario histórico estrecho, y la coincidencia con restricciones de acceso y horario. En la capital chicharrera, el 80% de los estacionamientos para carga y descarga suelen estar ocupadas por coches privados, según lo ha señalado la edil de Movilidad. "Los propios trabajos de campo han detectado ocupaciones muy elevadas en determinadas franjas y recorridos, con impactos en doble fila, pérdida de eficiencia logística, interferencias con la movilidad general y mayor conflictividad con peatones y residentes".

Con esta nueva norma, el Consistorio chicharrero pretende poner fin a la "invasión" de estas plazas por parte de turismos, regular el uso de la carga y descarga en la capital, mejorar el tráfico y facilitar el desarrollo de esta actividad de reparto "tan importante para el municipio". La ordenanza recogerá, entre otros aspectos, la "digitalización del sistema", la reserva previa de las plazas existentes y el horario nocturno.

¿Cuántas plazas de carga y descarga tiene Santa Cruz?

El diagnóstico realizado en Santa Cruz sobre la distribución urbana de mercancías identifica como debilidad principal la inexistencia de una ordenanza específica. Además, pone de relieve un desajuste entre oferta y demanda logística. El municipio cuenta con unas 635 plazas de carga y descarga, que son utilizadas por los 2.517 establecimientos de hostelería y comerciales que existen en el municipio. Por lo tanto, Santa Cruz dispone de una plaza de carga y descarga por cada cuatro establecimientos.

"La actividad económica y la concentración comercial generan fuertes tensiones, especialmente en Centro-Ifara y Salud-La Salle. Solo el 33% de los establecimientos tiene una plaza a menos de 50 metros, el 49% a menos de 75 metros y el 61% a menos de 100 metros", se indica en el estudio.

El área de Movilidad apunta que la distribución urbana de mercancías es un servicio esencial para el abastecimiento de comercios, hostelería, servicios y población residente. Y por ello, añade, su correcta ordenación requiere reglas claras, proporcionales y adaptadas a la realidad local, para compatibilizar la actividad económica con la movilidad, la seguridad vial, la calidad ambiental y el uso eficiente del espacio público

La ciudad presenta una elevada motorización, gran dependencia del vehículo privado, fuerte atracción de viajes, actividad portuaria y turística y una creciente presión de la logística urbana, indica el Ayuntamiento. "Todo ello aconseja intervenir ahora con un instrumento específico que permita ordenar horarios, reservas de espacio, autorizaciones, tecnologías de control y medidas de acompañamiento, minimizando disfunciones antes de que se intensifiquen".

Objetivos

Entre los objetivos que se pretenden alcanzar con esta nueva norma se encuentran el establecimiento de criterios sobre horarios, tiempos máximos de uso, masas máximas, tipologías de vehículos, distancias operativas y condiciones de utilización de las plazas de carga y descarga; la ordenación de las autorizaciones y excepciones necesarias para actividades singulares, zonas peatonales, Zona Urban, ZBE, horarios especiales o descarga nocturna silenciosa; la regularización de la digitalización de la gestión de plazas, incluyendo, en su caso, reservas, monitorización, sensorización, trazabilidad, aplicaciones municipales e interoperabilidad de datos; la reducción de la ocupación indebida, la doble fila, los estacionamientos irregulares y los tiempos improductivos del reparto; y la implantación de soluciones de última milla de menor impacto, como lockers, puntos de conveniencia, microplataformas, bicicletas de carga o vehículos de bajas o nulas emisiones, cuando resulten viables.

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