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La primera sede de CajaCanarias, entre los bienes históricos desaparecidos en Santa Cruz

El Cabildo y el Ayuntamiento de Santa Cruz protagonizaron en 2017 un duro enfrentamiento por el patrimonio de Miraflores. El primero quería protegerlo y el segundo, cumplir con su obligación de tramitar las licencias de los constructores. La Casa Pérez Soto, entre los históricos inmuebles derribados.

Casa Pérez Soto, antes de ser derribada, en Miraflores.

Casa Pérez Soto, antes de ser derribada, en Miraflores. / El Día

Santa Cruz de Tenerife

La Casa Pérez Soto, situada entre la calle Juan Padrón y Carmen Monteverde, en el barrio de Miraflores, en Santa Cruz, fue construida en 1908, hace ya 118 años, a raíz del proyecto diseñado por el arquitecto Antonio Pintor y Ocete. Fue la primera sede de la hoy extinta CajaCanarias y según los informes que elaboró el Cabildo en su momento, tenía los suficientes valores arquitectónicos como para ser un inmueble protegido, motivo por el que se incluyó en el borrador del nuevo Catálogo de Bienes Patrimoniales Culturales de Santa Cruz. Sin embargo, y debido a que aún no se había aprobado el catálogo, el Ayuntamiento chicharrero, a través de la Gerencia de Urbanismo, otorgó en 2017 a una promotora la correspondiente licencia de demolición y la Casa Pérez Soto fue derribada para construir un edificio de viviendas. En la actualidad, sólo un solar ocupa esta esquina de Miraflores.

El promotor de este inmueble fue Enrique Pérez Soto, una destacada personalidad santacrucera, que vivió entre 1854 y 1925 y que fue cofundador de la Caja General de Ahorros y Monte de Piedad de Santa Cruz de Tenerife. Cedió el bajo de su gran vivienda para que fuera la primera oficina de la Caja, que se crea oficialmente el 13 de abril de 1910. Pérez Soto fue un empresario solvente de Santa Cruz, edil de su Ayuntamiento y presidente de la Real Academia Canarias de Bellas Artes. Asimismo, contribuyó de forma decisiva a que se convirtiera en realidad el proyecto del Hospitalito de Niños del doctor Guigou y también donó varias obras del pintor Juan de Miranda al Museo Municipal.

Solares que ocupaban la Casa Pérez Soto y el Hotel Coral.

Solares que ocupaban la Casa Pérez Soto y el Hotel Coral. / María Pisaca

Los informes de Patrimonio del Cabildo indicaron que este edificio, que acabó siendo utilizado para ejercer la prostitución, no solo era interesante por su empaque y estilo, sino también por su vinculación con la historia de la ciudad. Cuando el Ayuntamiento otorgó licencia a una promotora para derribarlo, en 2017, la Corporación insular intentó evitarlo. Sin embargo, la constructora acudió a la Justicia y ésta le dio la razón, alegando que no existía catálogo que lo protegiera. Éste ha sido aprobado de manera inicial hace unas semanas y ahora se encuentra en exposición pública. En el anexo se enumeran 12 inmuebles incluidos en el borrador cuya protección no se pudo tramitar porque han desaparecido. Uno de ellos es la Casa Pérez Soto.

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