Dos turistas acceden al último piso del conocido como edificio de la muerte de Santa Cruz, el hotel abandonado de Añaza
Varias personas han fallecido en este inmueble inacabado, situado en el litoral del Suroeste, la última, una menor, el pasado mes de diciembre

María Pisaca
Dos turistas se colaron este miércoles, 21 de enero, en el ya conocido como edificio de la muerte de Santa Cruz de Tenerife, el hotel inacabado y abandonado en el litoral de Añaza y Acorán, en el Distrito Suroeste. A pesar de los carteles que advierten del "peligro extremo" y de las nuevas vallas que ha colocado en la zona el Ayuntamiento chicharrero, estos dos jóvenes, procedentes de Inglaterra, accedieron al último piso del mamotreto de Añaza, que cuenta con 22 plantas, para sacarse fotografías. Varias personas han fallecido en este inmueble, la última, una menor de solo 13 años, el pasado mes de diciembre.
A raíz de dicho suceso, el Consistorio chicharrero ejecutó medidas de seguridad urgentes en el hotel para intentar impedir el acceso, que consistieron, fundamentalmente, en la instalación de una malla de acero electrosoldada y en la colocación de más carteles advirtiendo del peligro existente. Pero parece que éstas no han sido suficientes, pues los dos jóvenes llegaron este miércoles hasta la última planta, poniendo en riesgo sus vidas.
Punto de interés turístico
Los operarios municipales que estaban en la zona ejecutando una obra de saneamiento avisaron a la Policía Local chicharrera de lo que estaba sucediendo, que acudió al lugar para obligar a los jóvenes a desalojar el edificio. Los agentes levantaron dos actas, por lo que estos turistas se enfrentan a sanciones de entre 100 y 600 euros. Alegaron que el hotel abandonado de Añaza les aparecía en internet como "punto de interés turístico". Según los vecinos, esa misma mañana habían accedido al inmueble otros dos turistas, una pareja italiana.

La Policía Local chicharrera interroga a los dos jóvenes que se colaron en el mamotreto de Añaza. / María Pisaca
El pasado 4 de diciembre, una menor perdió la vida en este hotel abandonado en el litoral de Santa Cruz desde hace 52 años, en el que ya han fallecido, al menos, cuatro personas. Los vecinos de la zona han solicitado al Consistorio chicharrero, en numerosas ocasiones, una solución para que nadie pueda acceder al edificio, pues éste sigue atrayendo a jóvenes que ven este espacio como un lugar en el que retar a la muerte. Reclaman que se proceda, de una vez por todas, a la demolición del inmueble.
El expediente de derribo de este hotel, construido por promotores alemanes, se lleva tramitando en el Consistorio capitalino desde hace ocho años. Su construcción se inició en 1973 y dos años más tarde se paralizaron los trabajos. Desde entonces el edificio está abandonado. La Corporación local ha colocado vallas y señalización de peligro en varias ocasiones, que han sido vandalizadas.
La Gerencia Municipal de Urbanismo ha explicado que el procedimiento de expropiación y demolición del inmueble, en el que se invertirán tres millones de euros, se está retrasando por la dificultad de localizar a los dueños del inmueble.
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