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Cuatro personas se cuelan en el hotel abandonado de Añaza días después de la muerte de una niña de 13 años

La Policía local localiza a los intrusos que, después de darse un baño en la costa, decidieron subir hasta al menos el sexto piso de la construcción

Hotel abandonado en construcción en 1975 en la costa de Añaza, en el distrito Suroeste de Santa Cruz de Tenerife.

Hotel abandonado en construcción en 1975 en la costa de Añaza, en el distrito Suroeste de Santa Cruz de Tenerife. / Andrés Gutiérrez

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

El edificio abandonado de Añaza volvió a activar las alarmas vecinales este fin de semana tras la intervención de la Policía Local en el conocido como mamotreto del Suroeste. Cuatro personas, de entre veinte y treinta años, fueron localizadas este lunes 8 de diciembre en el sexto piso del abandonado hotel situado en la calle Mayantigo, después de acceder al interior del inmueble, precintado por motivos de seguridad.

Operativo con dron y actas por acceso indebido

La actuación se produjo tras detectar su presencia y movilizar un dron para confirmar su localización, una medida tomada con todas las precauciones ante la posibilidad de que se tratara de menores. Finalmente, los agentes lograron que descendieran sin sufrir daños. Se levantaron cuatro actas y se remitió un informe sobre el incidente, detallando que habían accedido a una propiedad privada y precintada, precisaron fuentes policiales.

Un punto negro con décadas de accidentes

Este nuevo episodio vuelve a poner de relieve el riesgo que supone la estructura de 22 plantas, paralizada desde 1975 y convertida desde hace años en un punto negro de accidentes. La muerte reciente de una niña de 13 años reavivó la indignación vecinal, que lleva décadas exigiendo su demolición.

“No podemos seguir esperando a que mueran más personas”

Mari Guanche, presidenta de la Asociación 8 de Marzo de Añaza, recuerda que “ya son al menos cuatro las personas que han perdido la vida” en el edificio y advierte que las medidas adoptadas por el Ayuntamiento —vallas y señalización que han sido vandalizadas en numerosas ocasiones— “no son suficientes”. “No podemos seguir esperando a que mueran más personas”, insiste.

El derribo, pendiente de la expropiación del suelo

El expediente para el derribo, en trámite desde hace ocho años, continúa avanzando. La Gerencia Municipal de Urbanismo adjudicó en 2023 la redacción del proyecto de demolición y trabaja actualmente para proceder a la expropiación del suelo, paso previo a una intervención cuyo coste asciende a tres millones de euros, financiados por el Cabildo, que ya ha destinado medio millón.

Vecinos plantean movilizaciones

Mientras tanto, los vecinos no descartan manifestaciones para exigir celeridad y evitar nuevos sucesos en una construcción que muchos ya denominan “el edificio de la muerte”.

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