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Hakuna Tenerife canta en el velatorio del obispo emérito Bernardo Álvarez

El último movimiento que incorporó el obispo palmero a la Diócesis Nivariense interpretó algunas de sus canciones ante el féretro en una emocionante acción de gracias

Hakuna Tenerife canta en el velatorio del obispo emérito Bernardo Álvarez

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Antes de que acabara este miércoles de duelo en La Laguna por el fallecimiento del obispo emérito de Tenerife, Bernardo Álvarez Afonso, la iglesia del Hospital de Dolores vivió la noche de este miércoles uno de los momentos más emotivos del velatorio. Mientras cientos de fieles acudían para despedir al prelado, un grupo de jóvenes universitarios y profesionales irrumpió en el templo; eran los integrantes de Hakuna Tenerife, con Javier Brito al frente, uno de los últimos movimientos incorporados a la Diócesis Nivariense y cuya implantación en la Isla fue respaldada personalmente por Álvarez hace apenas tres años.

Celebración en Casa Mesa

El grupo decidió trasladar su habitual celebración en la Casa Mesa de los miércoles hasta la iglesia de Los Dolores para rezar y rendir homenaje al obispo que les había abierto las puertas de la diócesis. Con discreción y respeto, se situaron a un lado del templo mientras su responsable en Tenerife sacaba su guitarra y preparaban la conocida caja de percusión que los caracteriza.

Una particular hora santa

En un momento insólito dentro de un velatorio episcopal, comenzaron a sonar los primeros acordes de A Ti te alabo, uno de los temas emblemáticos del movimiento. Más tarde interpretaron Noche, generando un ambiente intenso y profundamente conmovedor entre quienes asistían a la capilla ardiente.

Los jóvenes de Hakuna despiden con su canto a Bernardo, obispo

Humberto Gonar

El canto suave y de oración de Hakuna —que une música contemporánea, adoración y vida comunitaria— dotó al velatorio de un clima singular, casi íntimo, en el que muchos fieles se sumaron en silencio, secundando el momento.

Hakuna Tenerife, legado de Bernardo, obispo

La presencia de Hakuna no pasó desapercibida entre consagrados, laicos y autoridades civiles, y hasta militares, que se encontraban en el templo. Fue, para muchos, un símbolo del legado pastoral de Bernardo Álvarez: su apuesta por integrar nuevos movimientos e impulsar la participación juvenil en la vida de la Iglesia.

Un momento intenso en el duelo

En un duelo marcado por la emoción y la llegada constante de fieles, el gesto de Hakuna Tenerife se convirtió en uno de los instantes más significativos de la jornada. Una despedida distinta, cargada del estilo que el propio Álvarez alentó, y que resonó en el templo como un homenaje de los jóvenes al pastor que les tendió la mano.

Bernardo, obispo, diría su sucesor. Un obispo despedido también por sus jóvenes.

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