Memoria Histórica

La Asociación San Miguel Arcángel rechaza resignificar el monumento de Ávalos

El colectivo asegura que el conjunto escultórico no humilla a las víctimas de la guerra ni refleja la cara de Francisco Franco

Monumento elaborado por Juan de Ávalos, en la avenida de Anaga.

Monumento elaborado por Juan de Ávalos, en la avenida de Anaga. / María Pisaca

La Asociación para la Investigación y Protección del Patrimonio Histórico San Miguel Arcángel ha mostrado su rechazo a la reasignificación del monumento erigido en Santa Cruz de Tenerife por el escultor Juan de Ávalos, ya que «no posee ningún elemento que sea constitutivo de ser resignificado, ni siquiera su nombre».

Así lo ha informado en un comunicado, tras haber recibido una notificación del Juzgado de lo Contencioso Administrativo Nº 3 de Santa Cruz de Tenerife en la cual se concede judicialmente su petición para incoar expediente para la declaración de BIC del monumento de Juan de Ávalos en Santa Cruz de Tenerife.

La Asociación señala que cuando se hace referencia al monumento como Monumento a Franco o Monumento al Ángel o el Ángel Caído hay que aclarar que el nombre de la obra es Monumento a la Paz de Tenerife, tal y como consta en el inventario de obras de la Fundación Juan de Ávalos.

Respecto a quienes solicitan la resignificación de la obra, la Asociación señala que, como recoge el peritaje aportado en la sentencia, el monumento «no presenta ningún rasgo de exaltación, menosprecio o humillación a las víctimas de la guerra»; la cara de Francisco Franco «no está reflejada en ningún elemento de la obra, y el monumento «tampoco posee ningún cartel o rótulo alusivo a nada, ni nombre, ni explicativo, ni de ningún tipo». Añade, además, que las figuras que componen la obra «no muestran una actitud belicosa ni que pueda ofender a nadie; se muestran un ángel y un guerrero o soldado encima de sus alas y una espada en forma de cruz, que no levantada o empuñada para evocar ninguna batalla ni confrontación».

Siendo estos los elementos de la obra, para la Asociación no existe motivo para hablar de resignificación, ya que «no posee ningún elemento que sea constitutivo de ser resignificado, ni siquiera su nombre».

Igualmente, confía en que en aras del buen hacer de las instituciones se consideren estas aclaraciones en relación a que hacen referencia a "un autor impresionante, reconocido y premiado por todas las Academias y de una obra que fue autorizada por una comisión promotora que la conformaban el director del Aula de Cultura de Tenerife, Alfredo Reyes Darias, autor de los Menceyes que hay en Candelaria; de Jesús Hernández Perera, catedrático de Historia, que se hubieran cuidado mucho de que la obra no tuviera ese valor artístico".

Por último, la Asociación destaca también el valor urbanístico del monumento, dado que "no daña ninguna circulación y es el punto final o inicial del Museo al Aire Libre que hay en la Rambla, desde el inicio de la misma, más allá de Tres de mayo hasta el final", añadiendo que se trata de "una obra espléndida y monumental que engalana nuestra ciudad y enriquece nuestro escaso patrimonio artístico, una obra que merece ser cuidada y protegida para poder seguir siendo admirada por todos los canarios y aquellas personas que visitan nuestra tierra".