La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz adjudicó ayer a la empresa Ecosistemas Virtuales y Modulares, por un importe de 357.000 euros, el servicio de apertura y dinamización de la Casa Mascareño, la nueva Casa de la Juventud de la capital. La previsión del Consistorio chicharrero es que este espacio, situado en el barrio Buenavista, al lado del Centro de Salud de la Avenida Venezuela, empiece a acoger actividades antes de finalizar el año.

Según informa la Corporación local, la duración del contrato será de 24 meses desde el inicio del mismo, lo que supone una inversión mensual de casi 15.000 euros. En concreto, la empresa adjudicataria se encargará del servicio de apertura, dinamización y punto de información de la Casa de la Juventud-Casa Mascareño.

El alcalde de Santa Cruz, el nacionalista José Manuel Bermúdez, explica que, además de contar con los espacios físicos de las Casas de la Juventud en todos los distritos, «un objetivo que pretendemos alcanzar cuanto antes», el Ayuntamiento también debe generar actividades y dinamización en los mismos. «Asimismo, estos inmuebles deben contar con responsables para su apertura y punto de información, para atender a los jóvenes que se acerquen».

La empresa a la que el Consistorio ha adjudicado este contrato, manifiesta el regidor chicharrero, se encargará de diseñar todas las actividades que se desarrollarán en la nueva Casa de la Juventud, en función de las demandas de la población juvenil. La ubicada en el Distrito Salud-La Salle se suma a la ya existente en el barrio de El Toscal, la Casa Siliuto, situada en el Distrito Centro-Ifara.

«Tanto esta última como la Casa Mascareño son hoy dos realidades de espacios públicos para el encuentro de los jóvenes, generando lugares de alto valor asociativo y programando actividades que reclaman los jóvenes. Tenemos la intención de abrir otra en el Suroeste, en La Gallega, y ya estamos buscando ubicaciones en Ofra y en Anaga», apunta el alcalde de Santa Cruz de Tenerife.

Por su parte, la concejala responsable de Juventud, Educación y Acción Social, la nacionalista Rosario González, destaca que las actividades de dinamización que se llevarán a cabo a través de este nuevo contrato «añadirán valor a los espacios de los que dispone la Casa Mascareño». González comenta que se destinarán recursos a impulsar tanto objetivos formativos como de ocio. «Se trata, fundamentalmente, de responder a las demandas de los jóvenes, para que, precisamente, encuentren, con un horario definido y estable, las actividades que quieren».

La obra de rehabilitación de la Casa Mascareño, declarada Bien de Interés Cultural (BIC) en 2008, para convertirla en Casa de la Juventud supuso una inversión de un millón de euros. El inmueble acoge en sus tres plantas espacios de ensayo y de grabaciones musicales y de baile; zonas polivalentes y salas para informática o talleres, entre otros servicios.

Con los trabajos llevados a cabo, y según indica el Ayuntamiento chicharrero, se recuperaron y potenciaron los valores que su arquitecto, José Blasco, confirió a la casa. Se recuperaron los volúmenes originales y se demolieron aquellos cuerpos que fueron añadiéndose al conjunto con posterioridad. También se repusieron las carpinterías interiores y exteriores, así como los pavimentos contemplados originalmente.

La Casa Mascareño, situada entre las calles Doctor Salvador Pérez y Fermín Morín, en la Avenida Venezuela, fue mandada a construir en 1935 por Carmelo Mascareño, en medio de su finca de plataneras. Esta vivienda está considerada la obra maestra del arquitecto José Blasco, pues la estética del edificio constituye un claro ejemplo de arquitectura doméstica racionalista.