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Fiestas de Mayo | Seguridad

Manuel Asensio, el hombre que desafió al Covid y devolvió las fiestas a la calle

Este director de seguridad desarrolló la figura de los espacios culturales estables que permitió el reencuentro con las fiestas patronales en actos al aire libre en mayo de 2021

Manuel Asensio, director de seguridad, en la Rambla de los Puestos Azules del Mercado.

Manuel Asensio, director de seguridad, en la Rambla de los Puestos Azules del Mercado. / María Pisaca

Humberto Gonar

Humberto Gonar

Santa Cruz de Tenerife

Las Fiestas de Mayo de 2021 la capital tinerfeña se reencontraba con los actos populares en la calles después de la pandemia mundial que llevó a declarar hasta el confinamiento en marzo de 2020. Hasta ese momento parecía impensable que un virus, como el Covid, fuera capaz de parar el mundo como así ocurrió.

Tras las decenas de decretos tanto del Gobierno central como canario, se establecieron medidas de alejamiento sanitario para evitar contagios; era cuestión de volver a poner en marcha la vida laboral con el vértigo del miedo de la incidencia de una pandemia.

Frente a los criterios técnicos que desaconsejaban a nivel general y en el particular de Santa Cruz retomar la normalidad, el concejal de Fiestas de la capital, Alfonso Cabello, tomó en consideración el ímpetu que mostró el director de seguridad Manuel Asensio, quien defendió al amparo de un decreto del Gobierno de Canarias el regreso de la programación en la calle con el desarrollo de la figura de los espacios culturales estables. Se creó así un espacio al aire libre, en la avenida de Anaga, donde se sucedieron los actos de aquellas fiestas de mayo con restricciones, en una experiencia que Santa Cruz exportó al resto de Canarias y que trajo a la capital la relativa normalidad, con restricciones.

Nacido en 1972 en Tijarafe, Manuel Asensio se adentró en el mundo de la seguridad por convencimiento personal. Estudió para ser escolta y hasta en seguridad de explosivos con la vista puesta en trasladarse hasta el País Vasco, de donde es natural su padre, precisamente en la etapa más dura del terrorismo, si bien el testimonio de sus compañeros de profesión lo disuadieron de lo que consideraban una locura, con «la paz que se vive en Canarias».

Manuel Asensio centró su labor en la formación tanto de seguridad pública como privada desde academias, desarrollando también planes de seguridad y autoprotección hasta que tiene su primera incursión profesional en 2014 en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife, después de la edición en la que Saida Prieto sufrió un percance en la gala de la reina. A partir de ahí, de la mano de Miguel Ángel Bermudo se intensifica la seguridad en los actos del Carnaval con los planes de autoprotección. El siguiente reto, la adaptación a las limitaciones que venían marcadas por la pandemia, siendo la tabla de salvación los espacios culturales estables para retomar la actividad y, por tanto, volver a activar la economía en este sector.

La experiencia se exportó al resto de Canarias y puso en valor la importancia de estos planes de seguridad que abarca otros ámbitos, como la experiencia que desarrolló en su isla natal, La Palma, durante la erupción del volcán. «Mayo fue una ventana más que se abrió en el edificio de la empresa», como define Manuel Asensio cuyo ámbito de actuación hoy se extiende por toda Canarias, siendo sinónimo su presencia de apuesta por la seguridad.

Actos más multitudinarios

A Manuel Asensio, y su empresa, tan pronto se le puede ver supervisando el cumplimiento de los planes de seguridad y autoprotección que redactan y que abarcan desde fiestas patronales, actividades en la playa, conciertos o procesiones, como ocurrió la Semana Santa en La Laguna, entre otros municipios.

Desde el pasado enero también es el encargado de velar por el plan de seguridad en el rastro de Santa Cruz de Tenerife, del que asegura que desde su regreso a la ubicación de toda la vida, en el entorno del Mercado Nuestra Señora de África, «esta actividad ha experimentado un cambio bueno y bonito», para concluir que «ahora es más atractivo venir al rastro» gracias a los pasillos más amplios que se han dispuesto y el orden que, a diferencia del pasado, preside ahora esta actividad que se desarrolla todos los domingos del año.

Con el aval de haber participado en el plan de seguridad del Carnaval de Maspalomas o en la certificaciones de los trajes de reinas de las carnestolendas chicharreras, donde también tuvo a su cargo el control del tránsito de las carrozas, la experiencia de Manuel Asensio, protagonista del retorno a la nueva normalidad, le lleva a asegurar que «tras la pandemia se ha triplicado la presencia de público en los eventos organizados». Para poner en valor la necesidad de asumir retos, como en su caso en el Covid. «Mientras unos se quejaban, otros buscamos soluciones», un diálogo que se hizo extensivo con el Gobierno canario.

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