Cepsa ha realizado en la Refinería de Santa Cruz una prueba piloto de inspección de tuberías mediante un robot de ultrasonido, que «permite realizar un análisis con cobertura completa y mapeo 3D, lo que supone una mejora en las labores de mantenimiento preventivo y de la seguridad».

En concreto, este nuevo sistema de inspección se ha probado en tres tuberías de deslastre en el Terminal Marítimo de La Hondura de la Refinería de Santa Cruz de Tenerife, que alcanzan una longitud total de 120 metros, con el fin de determinar su estado en lo que a corrosión, grietas o defectos internos se refiere, «de cara a garantizar su mantenimiento en condiciones adecuadas».

El director de Cepsa en Canarias, José Manuel Fernández-Sabugo, destaca que esta iniciativa, «pionera en Cepsa», pone de manifiesto el compromiso de la compañía con la búsqueda de la mejora continua, «así como su apuesta constante por mejorar las condiciones de sus instalaciones y por garantizar la seguridad como objetivo prioritario».

Explica que una de las ventajas de esta nueva técnica se centra en que las tuberías permanecen en activo mientras se lleva a cabo el proceso de inspección, que en este caso se prolongó por espacio de cinco días. «Esto supone una mejora respecto a las inspecciones tradicionales manuales, ya que el software asociado permite presentar un mapa de espesores en 3D de gran utilidad para localizar las zonas que requieren actuación». Asimismo, se reduce el número de personas implicadas en las labores de inspección.

«Los buenos resultados de este sistema hacen que se pueda aplicar también a otros activos, como equipos a presión, tanques de almacenamiento o calderas», se señala desde Cepsa.