Las lluvias registradas en la mañana de hoy sábado provocaron desprendimientos de piedras a la altura de la playa del Roque de Las Bodegas, si bien en unas horas se procedió a la restitución de la normalidad para facilitar el tránsito de los automovilistas. Sin embargo, esta situación no es nueva para los vecinos del parque rural de Anaga, que lamentan que con todo el dinero que se destina a la Reserva de la Biosfera no se ponga una solución y siempre se repita lo mismo.

Fulgencio Ramos, vecino de Casas de la Cumbre, mostraba ayer su indignación con el estado en el que se encuentra la carretera que cruza el interior del macizo. «Acabo de venir de Las Carboneras y toda esa zona está entullada tanto las cunetas como los caminos», se lamenta. A esto se suma el porte de los árboles que se localizan a los márgenes de la vía y que obliga a la guagua a ocupar la mediana. «A mí no me estorba la guagua, sino que se venga para el centro». En su opinión, «nunca había estado tan mal la carretera», lo que justifica en que solo hay dos personas para dedicarse al mantenimiento de la carretera.

«Como me decía el alcalde de Santa Cruz hace unas semanas, con este presidente del Cabildo parece que es muy difícil que venga un duro de los túneles de Güímar para Santa Cruz», cuenta Fulgencio Ramos.

Según las explicaciones que le han dado a este vecino de Casas de la Cumbre, han dejado crecer los árboles «porque quieren forma una especie de túnel por donde pase los vehículos, pero eso tiene consecuencias. El otro día mismo una guagua rozó con una rama y ahí tengo el pedazo de hierro que se cayó». «Nos tienen tan aburridos y nos tratan tan mal que cualquier día me marcho de aquí porque ya nos tienen aburridos; así no se puede seguir viviendo», se lamenta.