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Servicios Públicos duplica el parque infantil de la plaza de Tomé Cano

La actuación supera los cincuenta mil euros de coste y prevé la instalación de tres nuevos juegos de gran formato, como la rosa de los vientos, el sol y la ballena, y otros individuales

Detalle de las obras que se desarrollan en la plaza de Tomé Cano para ampliar el parque infantil. María Pisaca

La Concejalía de Servicios Públicos, que dirige el edil popular Carlos Tarife, acomete las obras de renovación y mejora del parque infantil que se localiza en la plaza de Tomé Cano, donde desde hace dos semanas se trabaja para poner en marcha, antes de que finalice diciembre, un área para las actividades lúdicas y de esparcimiento de los menores de esta zona. El edil explica que solo la obra civil tiene un coste cifrado en torno a 40.000 euros, a los que suma otra cuantía que se incluye en la prórroga del contrato de módulos infantiles.

Para Carlos Tarife, esta actuación permitirá a los vecinos de Tomé Cano disfrutar de una zona creada para el ocio familiar, sobre todo de los menores. El concejal hace constar que, aunque no se incorporarán estructuras para generar sombras porque lo impide las características de la zona –este equipamiento se encuentra en la cubierta del estacionamiento–, el parque infantil será dotado de módulos que incorporan esa demandada sombra, lo que viene a dar respuesta a las peticiones de los vecinos.

La intervención municipal no se limita a la reposición del área infantil que ya existía en la plaza de Tomé Cano, sino que se trata de un expediente que permitirá duplicar tanto las dimensiones del espacio como también el número de juegos de los que disfrutarán los niños. Entre esas nuevas atracciones, Carlos Tarife destaca, como elementos singulares teniendo en cuenta sus características, la rosa de los vientos, el sol y la ballena, lo que hará de este enclave un lugar mucho más atractivo para los pequeños, una vez concluyan los trabajos que se iniciaron hace más de dos semanas.

Desde el área de Servicios Públicos se pide disculpas a los vecinos de la zona por las molestias que se ocasiona a los residentes, si bien se advierte de que, una vez finalicen estas tres o cuatro semana que tardarán los trabajos, los vecinos y visitantes de este concurrido enclave pueden disfrutar de un lugar de la misma calidad que tienen parques infantiles que se han instalado en otros lugares de la capital tinerfeña, ya sea La Gesta, junto a la plaza de España, o en La Estrella, dentro del distrito Suroeste.

También anuncia Carlos Tarife que las mejoras que se han propuesto desde Servicios Públicos no se quedarán ahí, sino que continuarán en otros lugares de características similares, como ocurre con el parque de Hupalupa, en Añaza, donde precisamente se replanteó su proyecto para atender las mejoras en función de las demandas de los vecinos de este distrito de la capital tinerfeña. En el particular de Hupalupa, en el Suroeste, la mejora está previsto que se desarrolle a partir de enero.

Antes, Servicios Públicos quiere finalizar la mejora del parque de Tomé Cano, que duplicará no solo la superficie en beneficio de los vecinos y usuarios, sino también el numero de atracciones, incorporando módulos tanto para actividades colectivas como individuales, además de proceder al remate en caucho, adaptado a la normativa que garantiza la seguridad de los participantes.

Críticas vecinales

Frente a los argumentos del concejal de Servicios Públicos, el popular Carlos Tarife, algunos residentes han trasladado su malestar no solo por las molestias que provocan las obras, sino, en particular, por la decisión de duplicar la superficie para el área infantil. «¿A quién consultaron?», se preguntan, después de asegurar que se han reunido los representantes de más de una decena de comunidades de propietarios y nadie sabe nada de las obras, según la versión de los residentes.

«No entendemos nada. Es como si alguien pensara que Santa Cruz es de su propiedad y no reparara en hablar con quienes vivimos aquí. Por la noche en la zona campan los indigentes. No vamos a decir nada, porque ya bastante mal lo pasan ellos, pero lo cierto es que si se amplía, en este caso se duplica, la zona infantil, se resta espacio para el disfrute de los vecinos. Parece que en el Ayuntamiento no les gustan los puntos de encuentro amplios como la plaza de Tomé Cano, donde ahora los vecinos, que en su mayoría ya somos mayores, no podemos salir a disfrutar de nuestros paseos y a compartir conversaciones con los demás residentes. Lo mínimo que tendrían que hacer es consultar y saber cuáles son nuestras demandas, no hacer sus caprichos».

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