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BARRIO A BARRIO | Anaga

Acuerdo entre Obras y la contrata para retomar la vía de acceso a El Suculum

Los trabajos adjudicados en septiembre de 2021 tenían que haber finalizado en marzo pasado

Estado que presentaba en la mañana de ayer la carretera de acceso a la parte alta de El Suculum. E. D.

La Concejalía de Obras e Infraestructuras del Ayuntamiento capitalino y la empresa adjudicataria de los trabajos para afrontar el acceso a la parte alta del barrio de El Suculum han alcanzado un acuerdo para desbloquear la situación en la que se encontraban los trabajos que fueron encomendados en septiembre del año pasado y que debían haber finalizado en marzo.

El responsable del referido departamento, Dámaso Arteaga, explica que «las obras de El Suculum continúan. Estamos tramitando un modificado que no afecta a su continuidad, por lo que entendemos que sigue su curso con normalidad».

Arteaga precisó que se han mantenido diferentes reuniones con la contrata que ha permitido un entendimiento y un acuerdo que solo está pendiente a la elaboración de un documento de la dirección facultativa para someterlo tanto a Intervención como Servicios Jurídicos del Ayuntamientos, momento en el que se encuentra este procedimiento.

José Ángel Rojas, presidente de la Asociación de Vecinos Los Pedacillos de San José de El Suculum, confirmó las reuniones mantenidas entre ayuntamiento y la empresa y se mostró partidario de que los trabajos se retomen a partir de la próxima semana, después de recordar que los trabajos se encomendaron en septiembre de 2021 y tenían que haber estado finalizado en marzo pasado. Inicialmente tenían un presupuesto de 691.000 euros y después se habló de unos 800.000 euros.

En los meses transcurridos, «la mayoría del trabajo ejecutado se refiere a movimiento de tierras, con el uso de maquinaria; podríamos decir que se ha acometido un diez por ciento toda la obra. Tampoco estamos hablando de una intervención muy laboriosa», admitió José Ángel Rojas, que reiteró el paso de seis meses.

A juicio del portavoz de los vecinos, la falta de acuerdo en la valoración económica llegó a poner en peligro la continuidad de los trabajos, si bien la implicación del concejal de Obras, Dámaso Arteaga, ha sido fundamental para garantizar se que continúen.

«Existía la posibilidad de haber resuelto el contrato, pero hubiera obligado a redactar un nuevo proyecto, con lo que eso conlleva... Estaríamos hablando de un plazo de espera mínimo de un año y medio», explica el presidente de la Asociación de Vecinos de San José de El Suculum.

El portavoz de los residentes en este barrio expresó la inquietud de los vecinos. «Estamos desesperados, porque después de tantos años esperando por estas anheladas obras no se acometen ya ni con dinero; fíjate que estamos hablando de seis meses y no se ha realizado ni el 10% de lo previsto».

Más allá de que los vecinos esperen que se cumplan los nuevos plazos, «no te oculto que existe preocupación porque estamos hablando de una obra abierta, con casas debajo; solo espero que los trabajos estén finalizados aunque de que comiencen las primeras lluvias que trae el otoño».

José Ángel Rojas mostró su desaliendo porque, «cuando parece que avanza el anhelado proyecto, siempre pasa algún contratiempo». La ampliación a la parte alta del barrio –el único acceso rodado de El Suculum– es una aspiración vecinal que se remonta a finales del siglo XX. «Estamos hablando de una carretera de vida o muerte». Por una parte, porque «muchos residentes en la zona han fallecido esperando que sea una realidad; es una vía de vida porque vendrá a impulsar la parte alta de El Suculum que se ha quedado despoblada ante la falta de un acceso fácil para los vecinos de avanzada edad de esa zona».

La obra se ejecutará desde la prolongación de la calle Pimentel hasta la denominada vía María Juana. Además de la anhelada conexión con la parte alta, otro hito que garantizará la calidad de vida, pues la construcción de la vía supondrá la creación de unos muros de contención y permitirá la creación de una veintena de «aparcamientos legales» en el nuevo trazado de la carretera, además de realizarse al final un viradero.

La gestación de esta ampliación de la carretera de El Suculum se remonta a 1975, cuando se expropiaron los terrenos que en el futuro se querían dedicar a la vía de acceso a la parte alta. Dado que no se ejecutó la obra, los propietarios solicitaron la restitución del suelo, lo que supuso un conflicto judicial que se prolongó en el tiempo y obligó a los técnicos de Patrimonio a realizar una investigación para retrotraer la titularidad del suelo y ver si era público o no.

La obra ya comenzó en 1999, cuando la entonces concesionaria, Dragados, instaló una caseta en la calle Nila, pero quienes se decían propietarios del suelo frenaron la obra. A la espera de que los tribunales dilucidaran la titularidad, cada año se consignaba una partida para la carretera de El Suculum que finalmente no se ejecutaba y se destinaba al viario del barranco de Santos; de ahí que el presidente de la asociación de Los Pedacillos diga que «la mitad de esa obra se pagó con dinero de El Suculum». Todavía hoy se resiste a ser una realidad.

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