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La familia de Adalberto Benítez llevará el catálogo de símbolos franquistas de Santa Cruz a los tribunales

Los nietos del fotógrafo chicharrero, que tiene una calle en la capital, denuncian que se ha atentando contra el honor de su abuelo | El Ayuntamiento alerta de que no será la única familia que acuda al Juzgado

Calle Adalberto Benítez Tugores, en el Distrito Centro-Ifara de Santa Cruz de Tenerife. María Pisaca

La familia del reconocido fotógrafo chicharrero Adalberto Benítez Tugores, que tiene una calle en Santa Cruz, en el Distrito Centro-Ifara, llevará a los tribunales el catálogo de vestigios franquistas del Gobierno de Canarias. La calle Adalberto Benítez se encuentra entre los más de 80 símbolos de la capital incluidos en el documento como franquistas y que «deben ser retirados». Los nietos de Benítez afirman que se ha atentando contra el honor de su abuelo, uno de los cronistas gráficos de la ciudad, y del apellido de la familia, y denuncian que el Ejecutivo no les ha dado la oportunidad de defenderlo. El Ayuntamiento alerta de que ésta no será la única familia chicharrera que acudirá al juzgado. Asimismo, fuentes municipales apuntan que también lo harán varios colectivos.

Adalberto Benítez (1893-1975) fue uno de los principales fotógrafos de Canarias y colaboró con numerosas publicaciones y medios de comunicación. También fue concejal de Parques y Jardines en el Consistorio chicharrero entre 1946 y 1965, y consejero de Turismo del Cabildo, entre 1949 y 1952. En 1971, con el alcalde Javier de Loño Pérez, se le concedió el título de concejal honorario por su larga trayectoria municipal; también en 1971 se le otorgó la Medalla de Plata de la ciudad, y en 1982, a título póstumo, se denominó una calle en su honor. Los nietos de Benítez no entienden por qué el nombre de su abuelo figura en el listado de vestigios franquistas y consideran injusto que se le quiera quitar la calle.

«Este catálogo se ha hecho como a escondidas, sin contar con la participación ciudadana y sin dar la oportunidad a los afectados de poder presentar alegaciones, pues no ha habido un periodo de información pública. Simplemente, se han reunido unas pocas personas y éstas han decidido qué símbolos deben retirarse, sin escuchar a nadie más ni a otros expertos. Lo que dicen sobre nuestro abuelo son solo cuentos, especulaciones, pues no hay pruebas ni testimonios reales. Hemos pedido una reunión y ni siquiera nos han atendido. Nos sentimos indefensos», manifiesta Gilberto Benítez, uno de los nietos del fotógrafo chicharrero.

Éste señala que, como su familia, hay otras muchas más en Santa Cruz que acudirán a los tribunales y, al final, «esto solo supondrá un gran gasto de dinero público y el desprestigio de personajes que no merecen estar en esa lista, a los que se les ha hecho un juicio público». «Por supuesto que estamos de acuerdo con la retirada de símbolos franquistas, pero las cosas deben hacerse bien. Este catálogo ha perdido su valor por lo mal que se ha hecho y nos parece que es una falta de respeto a las propias víctimas del franquismo», añade Benítez.

El catálogo de vestigios franquistas de la capital tinerfeña, que fue propuesto por la Consejería de Educación y Cultura, y realizado por el equipo de investigación integrado por las doctoras María Isabel Navarro y Yolanda Peralta, y por el doctor Ricardo Guerra, de la Universidad de La Laguna (ULL), señala con respecto a Adalberto Benítez, entre otras cuestiones, que éste se afilió a la Falange Española en 1936 y que, durante la estancia de Franco como comandante militar de Canarias, le realizó varios reportajes gráficos y «algunos retratos íntimos», como los que protagonizaron la esposa e hija del general. «Fue el principal fotógrafo de las autoridades franquistas en la Isla».

Asimismo, en el catálogo se destaca que Benítez realizó el reportaje gráfico de la reunión de mandos militares que se llevó a cabo el 17 de junio de 1936 en Las Raíces, considerada como un hito en la sublevación golpista por parte del general Franco. También se indica que «su vida profesional tras el inicio de la Guerra Civil se mostró vinculada a actividades de propaganda y apoyo de la rebelión, ya sea mediante trabajos en su estudio fotográfico, asistiendo como reportero gráfico a eventos o colaborando con la Falange en diferentes facetas».

Sus nietos defienden que estos hechos no convierten a su abuelo ni en amigo de Franco «ni en conspirador de nada, pues era el fotógrafo del pueblo y, por lo tanto, era lógico que contasen con él». «Además, colaboraba con la prensa, por lo que era normal que estuviese en todo lo que tenía que ver con la actualidad. Cuando se habla de retratos íntimos a la mujer e hija de Franco, se refieren a unas fotos casi de carnet», afirma Gilberto Benítez.

En relación a su afiliación a la Falange, los nietos del fotógrafo se preguntan «¿quién en la Isla no se afilió en aquel entonces». «Hasta en Icod, que eran los más comunistas, estaba afiliada casi el 90% de la población, y en Santa Cruz, casi todo el mundo. Además, si trabajabas para la prensa, no quedaba otro remedio que afiliarse».

También denuncian que de las 3.000 páginas que forman el catálogo, «la mitad son fotografías y la mayoría son de nuestro abuelo, para lo que ni siquiera nos han pedido permiso». «Nuestro abuelo era un artista loco, una persona que adoraba su tierra y su trabajo, que tenía una gran sensibilidad. Lo que dicen de él no le representa, no se ajusta a la realidad. Para nuestra familia, esto es una ofensa, por lo que haremos todo lo posible para que se haga justicia», aseguran.

El pasado 13 de junio, la Comisión Técnica de la Memoria Histórica, presidida por el consejero de Administraciones Públicas, Justicia y Seguridad, Julio Pérez (PSOE), dio el visto bueno al contenido del catálogo de símbolos franquistas de Santa Cruz de Tenerife, al considerarlo como el catálogo regional que exige la Ley, al que se irán sumando el resto de municipios.

Solo los dos representantes del Ayuntamiento chicharrero, su alcalde, José Manuel Bermúdez (CC), y el primer teniente de alcalde, Guillermo Díaz (PP), votaron en contra. El Consistorio sigue insistiendo en que no existe seguridad jurídica para retirar símbolos franquistas en la capital, pues «el Gobierno de Canarias, y según establece la Ley, debe elaborar un catálogo a nivel regional, no solo de Santa Cruz».

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