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Joyas del patrimonio | Los BIC de la capital (XVIII)

Templo Masónico

Declarado Bien de Interés Cultural en la categoría de Monumento por Decreto del 6 de noviembre de 2007

Templo Masónico de Santa Cruz de Tenerife. E. D.

Cuando las guerras de religión en Europa dieron lugar a que muchos ciudadanos fueran desplazados de sus países por pertenecer a la masonería, en Santa Cruz de Tenerife encontraron un espíritu de tolerancia y acogida que les llevaría a integrarse en la sociedad isleña participando en la vida pública, política y social, levantando sus templos a la vista de todos.

La primera logia masónica fundada en Santa Cruz de Tenerife el 16 de diciembre de 1816 fue denominada Comendadores del Teyde, más tarde llamada Amistad 45. Estaba formada por destacados miembros de las milicias, la política, el comercio, funcionarios y profesionales liberales que revitalizarían los intereses hegemónicos de Santa Cruz logrando la consecución de la capitalidad de la provincia de Canarias (1822-1927).

Al llevarse a cabo la nueva reforma de la masonería española en 1881, que propiciaría la creación de la Gran Logia de Canarias, Santa Cruz de Tenerife sería su centro rector donde residían las máximas jerarquías y el Soberano Capítulo Provincial. A su seno pertenecieron importantes personajes, diputados y cargos políticos que desarrollaron una destacada labor en las cortes españolas y en el Archipiélago.

Templo

La Gran Logia Añaza instituyó su primera casa-templo el 8 de noviembre de 1895 en un edificio alquilado de la calle Candelaria nº 47. Cuatro años más tarde, al contar con 200 miembros, comprarían un solar de 552 metros cuadrados en la calle San Lucas, por 2.208 pesetas, encomendándole el proyecto del edificio al arquitecto Manuel de Cámara y Cruz, miembro de la Logia.

El inmueble sería inaugurado el 22 de abril de 1904, aunque su revestimiento y el revoco final de la fachada finalizarían en 1921, siendo obra del entonces arquitecto municipal Otilio Arroyo Herrera, mientras que los elementos ornamentales fueron realizados por el escultor Guzmán Compañ Zamorano, ambos tinerfeños y miembros de la citada Logia.

El templo consta de tres niveles articulados en diversas dependencias, en las que se incluyen la galería y la cueva iniciática existentes en el subsuelo.

La fachada imita formas egipcias, combinando la disposición clásica de su conjunto con la conformación de sus componentes, en los que destacan dos columnas de orden gigante, con fuste liso y capiteles palmiformes, que se elevan hasta lo alto de la fachada y sostienen el frontón triangular, en cuyo tímpano aparece un ojo con rayos radiantes en representación del Ser Supremo, Gran Arquitecto del Universo. Los boceles de áspides, que a manera de guardapolvo recubren los huecos más importantes, son los flabelos que tapan las metopas.

En la puerta de entrada, donde dos parejas de efigies egipcias montan guardia en memoria del Templo del Rey Salomón, destaca el dintel decorado con hojas de palmera y un sol con alas de águila que representa a Horus Behedety, Dios del antiguo Egipto.

Los Pasos Perdidos

En su interior, una vez pasado el vestíbulo o salón de los Pasos Perdidos se llega a la Sala de Tenidas donde se celebraban los rituales masónicos. Esta sala, cuya altura coincide con la del edificio, ha perdido los elementos simbólicos que decoraban sus techos y paredes, tales como el ara de los juramentos y los frescos alegóricos al día y la noche que simbolizan la eterna dicotomía masónica de la luz y la oscuridad; sin embargo, el estrado principal y el pendón de la Logia aún conservan el suelo ajedrezado con pavimentos de color blanco y negro, que representa a la dualidad entre el bien y el mal, y el podio instalado bajo un gran dosel rojo, precedido de tres escalones, que permitían acceder al espacio del venerable Maestro. La citada sala está conectada con la Cámara de Reflexión a través de un tubo lávico de 15 m de largo, donde permanecía el neófito antes de proceder al ritual de su iniciación en la Logia.

En el piso superior se encontraba la Sala de Banquetes, con ventanas a la fachada principal. Estaba adornada con frescos alegóricos conformados con figuras mitológicas, hoy desaparecidas. En el último nivel estaban las dependencias para invitados.

La singularidad del inmueble presenta una disposición única, pues se trata de un templo donde cada uno de los elementos que lo conforman tiene una profunda simbología masónica. Por su grandiosidad, belleza y perfección está considerado al mismo nivel que los existentes en Londres y Washington.

A partir de 1909, los miembros de la Logia comenzaron a impartir en el Templo clases nocturnas gratuitas para las personas de los sectores sociales menos favorecidos, mientras que las diurnas eran de pago con un programa de estudios bastante moderno y avanzado. En la Escuela de Añaza, además de contribuir a divulgar la cultura, influirían en las ideas de progreso de la sociedad tinerfeña.

Cuando el 15 de septiembre de 1936 la masonería fue suprimida en España y el edificio y todos sus bienes fueron incautados, el Gobierno se lo cedería a la Falange Española, quienes lo convertiría en una atracción ofertando su visita guiada, previo pago de entrada.

Años más tarde sería cedido al Ejército de Tierra para que en sus instalaciones estableciera la Óptica y el depósito de Farmacia Militar, evitando de esta manera su derribo y desaparición.

En 2001, al quedar el inmueble en desuso, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife se lo compró al Ministerio de Defensa por 420.000 euros, tras acuerdo unánime de todos los grupos políticos del Consistorio.

Rehabilitación

El Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha encomendado (2022) a CF Cabrera-Febles Arquitectura, Paisaje y Urbanismo la redacción del proyecto de rehabilitación del inmueble, cuyas obras proyectadas consistirán en adecuar el carácter patrimonial del edificio a los nuevos usos, recuperando la configuración espacial e iconográfica de los espacios de mayor simbolismo, como son las Salas de Tenidas, de Ágapes y de los Pasos Perdidos, destinándolas, respectivamente, a sala de conferencias, biblioteca y archivo de la documentación de las Logias Canarias. La Cámara de Reflexión, excavada en el subsuelo, se mantendrá en su estado original.

La fachada principal volverá a lucir su primitivo diseño. Para ello, la puerta de la izquierda se sustituirá por una ventana con su balaustre, se restaurará el rostro de las cuatro esfinges que se han deteriorado con el tiempo, se demolerá la tapia lateral derecha, etc.

Para el uso público, los espacios se resolverán según la normativa en vigor de accesibilidad (ascensor), incendios, etc.

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