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Carreteras

La carretera Santa Cruz-Laguna se convertirá en calle de tres carriles

El Cabildo acometerá la obra, que tendrá dos vías en sentido descendente y una ascendente v Los trabajos tardarán 24 meses

Vecinos de la zona comprendida entre Vuelta de los Pájaros y el Mirador de Vistabella, en la reunión con el Cabildo. Andrés Gutiérrez

La antigua carretera general del Norte y que en la actualidad une Santa Cruz-La Laguna sufrirá una importante transformación una vez concluya el proyecto que ya ha elaborado el área insular de Carreteras del Cabildo de Tenerife bajo la dirección del vicepresidente Enrique Arriaga y el responsable del área, Tomás Félix García.

La principal novedad, según explicó el director insular de Carreteras a los vecinos de la zona comprendida entre la Vuelta de los Pájaros y el mirador de Vistabella es que, una vez finalice esta obra, la carretera, hasta ahora incluida en la red viaria insular, pasará a ser competencia del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife. Eso sí, previamente, la Corporación se encargará de ejecutar un anhelado proyecto que se remonta a hace casi treinta años, según reconocieron tanto los responsables políticos como los vecinos. De hecho, aseguran que «la última intervención en la carretera Santa Cruz-Laguna se inauguró siendo alcaldesa de Aguere Ana Oramas».

Antes de que se produzca el cambio de titularidad, el área de Carreteras del Cabildo ha asumido el compromiso de la redacción del proyecto así como de la dotación de gran parte del proyecto: de los 11.523.161 euros, la Corporación insular aportará 8.406.190 euros –lo que supone casi tres de cuatro euros que se inviertan–, mientras el Ayuntamiento de Santa Cruz debe realizar una aportación de caso 3,1 millones. Además, a la Corporación municipal le corresponde lo más importante, además del proyecto y el dinero, para que sea realidad la ejecución de la obra: poner a disposición del Cabildo el suelo que está afectado por el trazado de la vía.

El Cabildo acometerá la obra, que tendrá dos vías en sentido descendente y una ascendente; los trabajos tardarán 24 meses

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La nueva calle en la que se transformará la actual carretera insular viene a dar respuesta al viejo anhelo de los vecinos de colocar aceras en los márgenes, lo que contribuirá a garantizar la seguridad vial en la zona. Además, también se instalarán semáforos y hasta se construirá una rotonda guiada por encima del colegio de las Madres Dominicas de Vistabella para garantizar la fluidez de la circulación.

Tomás Félix García explicó que la nueva calle se dotará del mayor número de plazas de estacionamientos posibles en función del ancho de la vía, por lo que también es precisa la ampliación del ancho, fijando un mínimo de dos metros. Además se dotará a las aceras de jardineras cuando su ancho supere los tres meses, para respetar la normativa de la accesibilidad universal.

El director insular de Carreteras precisó que en el trazado de la calle nueva, que tendrá dos vías en sentido descendente a Santa Cruz y uno, ascendente hasta La Laguna, tendrá especial protagonismo la vegetación. También se procederá al soterramiento de todas las instalaciones, tanto de alumbrado público y telefonía, así como la red de riego de la jardinería.

Aunque por definición la nueva calle tendrá un total de tres carriles, este trazado se alterará puntualmente en función del ancho de la calzada, que podría limitarse a dos carriles –uno en cada sentido– hasta cuatro, tres en sentido a la capital y uno hacia Aguere.

El responsable de Carreteras insistió que el proyecto, que ya está finalizado y con dotación presupuestaria, atiende las demandas de los vecinos: aparcamientos, iluminación y tránsito seguro de los peatones. Tomás Félix García precisó que a partir de las pasadas elección se impulsó este proyecto, para advertir que hasta que el Ayuntamiento de Santa Cruz no ponga el suelo a disposición del Cabildo no se podrá iniciar la obra.

Pendiente de trámites políticos

Con la accesibilidad universal como principal objetivo, tanto el director insular de Carreteras como el vicepresidente del Cabildo, Enrique Arriaga –que se incorporó en la recta final de la reunión– advirtieron que aunque el trámite del proyecto y jurídico esté ya listo, ahora todo está supeditado a que el pleno del Ayuntamiento de Santa Cruz y el consejo de gobierno del Cabildo aprueben la firma del convenio que establece que la administración local pone los terrenos a disposición de la Corporación insular y esta, una vez ejecute la obra, la entrega a la capital en su transformación de carretera a calle local.

La demora no depende de los trámites previos a la firma del convenio que, de trámite, rubricarán de trámite el presidente del Cabildo y el alcalde, sino que está supeditado a la gestión de poner los terrenos municipales a disposición de la Corporación insular. Dado que se trata de un viario de interés general, el Ayuntamiento tendrá que iniciar el expediente de interés público y urgente ocupación para la obra en la carretera, y a esto se suman entre tres y cinco meses para resolver la licitación y adjudicación de la obra. No obstante, el área de Carreteras del Cabildo no pierde las esperanzas de que si el Ayuntamiento agiliza los trámites la primera máquina pueda llegar al lugar antes de que finalice este ejercicio 2022.

La intervención en la carretera insular desde la Vuelta de los Pájaros hasta el mirador de Vistabella tardará 24 meses en ser realidad desde su inicio, constituyendo un cambio espectacular en esta zona de la trama urbana de Santa Cruz.

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