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Arranca el montaje en la plaza de España del ‘árbol de acero’ que enamoró a Santa Cruz

La escultura de Julio Nieto, que regresa siete años después para quedarse, será inaugurada el día 15

Montaje en la plaza de España de la escultura Lo llevo bien, del artista Julio Nieto. Carsten W. Lauritsen

El impresionante árbol de acero inoxidable del escultor Julio Nieto, que hace siete años enamoró a chicharreros y visitantes, ya se encuentra otra vez en Santa Cruz. Ayer comenzó el montaje, junto al lago de la plaza de España, de la obra Lo llevo bien, que esta vez se instalará en la capital tinerfeña para quedarse. De esta manera, el anhelo de los Enamorados del árbol se convertirá en realidad. Este fue el nombre que se le dio a la iniciativa ciudadana surgida en 2014 en Facebook para recaudar dinero y poder comprar esta escultura de Nieto, con el fin de que se quedara expuesta para siempre en la plaza de España, en Santa Cruz, donde apenas estuvo un mes.

Aunque fueron centenares las personas que participaron en esta iniciativa, finalmente, en aquel entonces, no se consiguió la cantidad suficiente para adquirir la obra, unos 70.000 euros. Pero la esperanza es lo último que se pierde y ahora aquel árbol, siete años después, regresa a Santa Cruz gracias al regalo que un particular ha hecho a la ciudad chicharrera. Se trata, tal y como lo adelantó en julio EL DÍA, del hijo del deportista del mundo del motor Juan Fernández, una de las personalidades más importante de la historia del automovilismo español y que falleció el 22 de junio de 2020.

El mítico piloto catalán, conocido como el Rey de la Montaña, adoraba la isla de Tenerife y, por eso, su hijo, tras conocer la historia de la escultura Lo llevo bien, decidió adquirirla y donarla a Santa Cruz. La única condición que puso fue que se supiera que este regalo lo hacía en honor a su padre, solicitando que su nombre fuese grabado en la escultura.

La peculiar historia de esta obra itinerante en relación a su vinculación con el municipio de Santa Cruz de Tenerife comenzó el 17 de octubre de 2014. Su creador, Julio Nieto, reconocido artista vasco afincando en Tenerife, decidió exponerla en la capital chicharrera durante dos semanas, antes de que la escultura emprendiera su viaje por el mundo. Era imposible pasar por la plaza de España sin detenerse a admirar este árbol de acero inoxidable, de 5 metros de altura y 450 kilos de peso, que en un principio se iba a llamar Atlas o El árbol de las emociones. Enseguida atrapó el corazón de numerosos vecinos y visitantes. Entre sus admiradores se encontraban numerosos niños, que se pasaban minutos observando aquel árbol tan extraño y deslumbrante.

La idea de crear la comunidad y el perfil de Facebook Enamorados del árbol surgió de una fotógrafa, Begoña Alonso, que se quedó prendada de la obra, «enamorada» desde el primer momento que la vio. Pero no fue a la única que le ocurrió. La plataforma se creó para recaudar, en el plazo de un mes, el dinero suficiente para poder comprar la escultura, con el objetivo de que se quedara en la plaza de España de la capital tinerfeña. Se habilitó un número de cuenta y se colocó una especie de hucha junto a la obra, para que todo aquel que quisiera, pudiera dejar una donación, dentro de un sobre y apuntando su nombre. El escultor estuvo totalmente de acuerdo con esta curiosa iniciativa popular, rebajando a la mitad el precio para facilitar la adquisición.

El objetivo no se logró en el plazo estipulado, pues la pieza debía seguir su ruta por el mundo, según el contrato que se había establecido. Aún así, aquella iniciativa ciudadana se grabó en el corazón de Julio Nieto, agradecido por la admiración que había despertado su trabajo en Santa Cruz. Años más tarde, aquella historia llegó a los oídos de otro ciudadano, Álex Fernández, a cuyo padre, una leyenda del mundo de motor, diez veces campeón de España de Montaña, le encantaba viajar hasta Tenerife. En homenaje a su padre, y atraído y sorprendido por aquella particular y popular iniciativa, decidió adquirir la escultura para regalársela a Santa Cruz.

Esta, que ahora sí se quedará para siempre en la capital tinerfeña, no solo llevará el nombre de Juan Fernández, sino también de todas aquellas personas que aportaron algo de dinero, lo que fuese, con la intención de que Lo llevo bien no se despidiera de este municipio. Ayer, este particular árbol comenzó a plantarse en el suelo de la plaza de España. El montaje finalizará el 15 de diciembre, día en el que será inaugurado.

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