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Medio Ambiente | Limpieza en el litoral

58 kilómetros de costa, pero limpia

Un centenar de voluntarios, entre ellos una veintena de buceadores, participaron con la Fundación Santa Cruz Sostenible en retirar basura de la costa y el fondo de Las Teresitas

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Acción de limpieza terrestre y marina en la playa de Las Teresitas María Pisaca

«Lo más importante no es la capital de residuos se rescaten, sino que se visualice la necesidad de no ensuciar, y eso es una tarea de todos». Esa es la reflexión que lanza el alcalde de Santa Cruz, José Manuel Bermúdez, quien se sumó a una nueva campaña de intervención y mejora del litoral. «Hay gente que no respeta el litoral; aunque es una minoría, pero nos afecta a todos», advierte el regidor chicharrero.

En medio de una fría mañana, lo que favoreció que en la playa de Las Teresitas no existieran tantos bañistas, un centenar de voluntarios secundaron una nueva jornada promovida por la Fundación Santa Cruz Sostenible que reivindica no solo los 58 kilómetros de litoral que tiene la capital, incluyendo incluso los doce que ocupa la Autoridad Portuaria, sino que incide en preservar la limpieza de esta zona de encuentro entre la ciudad y el mar.

Bajo la programación de Pedro Millán, gerente de la fundación, al inicio de los aparcamientos de Las Teresitas, donde en el pasado estuvo el kiosco de Pepe Ramos, se instaló una carpa que advertía a los visitantes y habituales caminantes de la zona que era un domingo diferente, dedicado precisamente al cuidado del medio ambiente, y qué mejor forma que predicar con el ejemplo.

La actuación se desarrolló durante casi tres horas tanto en la zona de tierra como en el mar, donde los veinte buceadores participantes dedicaron casi una hora a limpiar en mar especialmente en la zona más próxima al muelle así como donde se localizan los barcos. «Ahí es donde se recoge más basura, porque muchos no se preocupar de mantener limpio el entorno y tiran latas o envases», explica Pedro Millán, que evidencia que tiene la misma destreza para moverse por los senderos de la Anaga profunda que en lanzarse al mar a bucear con bombona incluida.

Los voluntarios rescataron 159 kilos de residuos entre la zona de tierra y el fondo de la playa

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No está solo en la lucha, lo que evidencia que no es la locura de un dominguero, sino la expresión de la cultura de quien mima el medio ambiente. Entre los habituales en este tipo de campañas, que se han desarrollado también en el Muelle de Añaza, Valleseco y Antequera –playa de Anaga a la que se llega por embarcación–, se encuentra Germán Beltrán, quien está vinculado al mar por partida doble. Durante la semana desarrolla su labor profesional en la Autoridad Portuaria y cada quince dice programa y participa desde la asociación Terra Mare en la limpieza de fondos de playas. Y no se cansa.

Otro de los asiduos en este tipo de actividades es el propio alcalde de Santa Cruz, quien entre la mascarilla, la camiseta azul con la leyenda que defiende la limpieza de los 58 kilómetros de costa, pero limpia, la mascarilla y la ropa deportiva –en bermudas–, casi pasa desapercibido entre cuantos con guantes y una bolsa de basura recorren minuciosamente el litoral de la principal plaza de la capital chicharrera, actividad que presta en un equipo al que se suman hasta su jefa de gabinete, Noemí Carreras, o la directora del distrito de Anaga, Raquel Rodríguez.

Germán Beltrán, de Terra Mare, uno de los incondicionales en las limpiezas que organiza la asociación

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Para Bermúdez es importante participar en estas campañas, no tanto por el la cantidad de basura que se retira –ayer se rescataron 159 kilos de basura– sino porque esta experiencia «te permite ver que no se trata que los residuos se abandonen o se caigan por el uso y disfrute de la playa», sino que el primer edil advierte hasta una voluntad en ensuciar. «Acabo de estar limpiando la zona del muelle y algunos no son consciente del daño que se causa dejando envases plásticos; es que hasta los entierran entre las rocas», comenta el alcalde como quien advierte que existe una intencionalidad en ensuciar. O al menos, en no limpiar.

El alcalde insiste en invitar a propios y extraños en pedir que se cuide el medio natural, una tarea de la que hace corresponsable a todos, mientras apura su presencia en la playa departiendo con todas las personas que han secundado esta iniciativa que cada tres meses se repite en diferentes zonas del litoral de la capital.

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