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CRÓNICA

La enseñanza de la música en Santa Cruz de Tenerife

Conservatorio Provincial de Música. Calle Ruiz de Padrón. E. D.

Cuando Santa Cruz de Tenerife obtuvo el título de Villa Exenta de La Laguna (28 de agosto de 1803) y el día en que la expedición de la vacuna de la viruela partió de este puerto para dispersarla a todos los niños y niñas del mundo (6 de enero del año 1804), ambos acontecimientos fueron amenizados por la Charanga del Batallón de Infantería, cuyos improvisados músicos tocaban de oído, pues no sabían leer las partituras.

Sería en 1806 cuando Domingo José Chirino y Soler de Padilla, VI Marqués de la Fuente de Las Palmas y coronel del Regimiento de las Milicias Provinciales, contrató a 20 músicos profesionales que habían desembarcado de un velero francés por haber tenido desavenencias con el jefe militar de la expedición que viajaba hacia la isla de Martinica, en el Caribe. Durante los dos años que estos músicos profesionales permanecieron en esta ciudad se dedicarían a impartir sus enseñanzas a varios ciudadanos a la vez que realizaban veladas musicales en los salones privados de algunas mansiones señoriales.

Esta circunstancia puede considerarse el origen de la creación en nuestra ciudad de la Sociedad Filarmónica Santa Cecilia en 1827, formada por 40 miembros. La citada sociedad haría su presentación en la festividad del Corpus Christi de 1828, durante la misa celebrada en la parroquia de La Concepción, con una composición musical escrita por su director, Carlos Guigou. Al año siguiente, ofrecerían una actuación similar en las Fiestas de Mayo.

Sociedad Santa Cecilia

A partir de este momento, la Sociedad Filarmónica Santa Cecilia desarrollaría su actividad musical interviniendo en todos los actos que celebraba el municipio santacrucero y actuando en los conciertos públicos que todas las semanas de primavera-verano se celebraban en la Alameda de La Marina, la Plaza del Príncipe o el Teatro Guimerá, por lo que eran subvencionados por el Ayuntamiento capitalino.

Esta iniciativa vería sus primeros frutos en 1858, cuando Teobaldo Power y Lugo Viña, con tan sólo 9 años, interpretó al piano diversas piezas musicales en una velada artística celebrada en casa de Nicolás Alfaro, importante músico y pintor santacrucero y, al año siguiente, fue presentado en el Teatro Municipal de Santa Cruz de Tenerife (Teatro Guimerá) interpretando una pequeña composición suya (Polca Mazurca) y temas de distintos compositores.

La Sociedad Filarmónica Santa Cecilia inauguraría su nueva sede el 5 de agosto de 1880, en el actual edificio del Parlamento de Canarias, con la presentación apoteósica de los Cantos Canarios, siendo la orquesta dirigida por el propio autor, el tinerfeño Teobaldo Power.

En las Fiestas de Mayo de 1895, los 50 profesores de la orquesta y los componentes del orfeón de la Sociedad Filarmónica Santa Cecilia conformarían una tuna con la que desfilaron por las calles de Santa Cruz –precedidos de un lujoso estandarte– luciendo el histórico y lujoso traje que la Estudiantina Española llevó al carnaval de París de 1878. En las navidades del citado año volverían a organizar otra Estudiantina, recorriendo las calles de la ciudad con el fin de postular fondos para los heridos de la guerra de Cuba. Curiosamente, como varios integrantes pertenecían a la Charanga de Cazadores, esta agrupación musical suspendería la actuación que tenían esa noche en la Plaza de la Candelaria.

La marcada afición por la música en Santa Cruz daría lugar a que a finales del siglo XIX y principios del siglo XX varias de las sociedades musicales que se habían formado, formaran bandas de carácter oficial, popular o festivo. Con el fin de elevar al más alto grado de perfección este arte, en 1892 se crearía la primera Escuela de Música en el seno de la Sociedad Filarmónica Santa Cecilia. El 25 de junio de 1902, el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife establecería una Academia de Música para formar a los componentes de la futura Banda Municipal, y el 7 de septiembre de 1925, el Círculo de Bellas Artes fundaría la primera Academia de Música en Santa Cruz de Tenerife.

Paralelamente, surgen la banda de Música de la Milicia Nacional, dirigida por Carlos Guigou; la banda del Batallón Provincial, formada por 36 músicos y dirigidos por Manuel Rodríguez; y las bandas de la Sociedad La Bienhechora, formada por jóvenes artesanos.

Conservatorio Provincial

Los cuadros de profesores de las entidades citadas constituirían la base con la que se fundó, el 25 de noviembre de 1931, el Conservatorio Provincial de Música de Santa Cruz de Tenerife, bajo la tutela de la Mancomunidad Provincial Interinsular, siendo su director Antonio Lecuona Hardisson (*).

El citado Centro educativo pasaría a denominarse Conservatorio Regional a partir de 1934, comenzando a recibir ayuda estatal. En 1936, al concederle carácter oficial a sus enseñanzas elementales, recibiría el nombre de Conservatorio Profesional de Música y Declamación. En 1942 recibiría la validez de los estudios profesionales, siendo el único Centro de Enseñanza Musical Oficial existente en el Archipiélago Canario. El 20 de julio de 1974, sería reconocido como Conservatorio Superior de Música, pasando a depender económicamente del Cabildo de Tenerife.

Su primera sede fue una vivienda situada en la calle Ruiz de Padrón, trasladándose más tarde al edificio donde había tenido su sede la Sociedad Filarmónica Santa Cecilia (Parlamento de Canarias), en la calle Teobaldo Power, tal como lo recuerda la ornamentación del techo de su teatro (actual Hemiciclo), con la representación alegórica de Beethoven, recibido en el Olimpo por el genio de la Gloria, y a su alrededor una relación de los músicos más conocidos y relevantes de la época: Bach, Händel, Hayon, Bretón, Wagner, Verdi, Rossini, Berlioz, Mozart, Chopin, Liszt, Clinca, Beer, y Teobaldo Power.

Como estas dependencias se hicieron insuficientes para la actividad que se desarrollaba, en 1979 se proyectó un nuevo edificio. En 1983, como su construcción se retrasaba, hubo que trasladar las instalaciones al antiguo Colegio de la Asunción, en el Parque Cultural Viera y Clavijo, lugar donde permanecería hasta que, en el curso 1992-93, se inauguró el actual Conservatorio Provincial del Música en la calle Pedro Suárez Hernandez, nº 2, en el barrio Ballester de Santa Cruz de Tenerife.

Primer año de andadura

El primer año de andadura del Centro (1934) se creó el Coro de Cámara del Conservatorio y la Orquesta de Cámara del Conservatorio, aunque esta última se independizaría en 1935, pasando a denominarse Orquesta de Cámara de Canarias, y en 1970 Orquesta Sinfónica de Tenerife.

Después de haber conseguido que el conservatorio fuera reconocido como Centro de Grado Superior, el 20 de julio de 1974, el número de alumnos comenzó a aumentar, consiguiendo algunos de ellos importantes logros a nivel nacional e internacional, bien como concertistas, profesores en centro europeos de gran prestigio, o formando parte de las mejores orquestas nacionales y extranjeras.

Desde el punto de vista colectivo, en el Conservatorio se formaría el Coro de Alumnos, en 1976; la Orquesta de Cámara Juvenil, en 1979; y el Grupo Juvenil de Viento, en 1980. En el curso 1976-77, el Conservatorio Superior de Música, apoyado por el Cabildo Insular de Tenerife, comienza una política expansionista, abriendo filiales en los municipios de Arafo, Arona, Granadilla, y Tejina (La Laguna), con la finalidad de extender la enseñanza musical en toda la Isla.

Además, con el objetivo de elevar el nivel del profesorado y el alumnado, se vienen llevando a cabo conferencias y cursos de perfeccionamiento, impartidos por prestigiosos especialistas en cada materia.

En 1998, con la implantación de la nueva normativa en materia musical, el Conservatorio de Música de Santa Cruz de Tenerife pasaría a depender de la Consejería de Educación, Universidades, Cultura y Deportes del Gobierno de Canarias, pasando a tener integrada la Enseñanza Artística Superior, organizada en departamentos: canto y cuerda pulsada, composición, cuerda, lenguaje musical, piano, viento-madera y viento-metal.

(*) La figura de Antonio Lecuona Hardisson (Santa Cruz de Tenerife, 1892-1976), director del Conservatorio desde los inicios (1931) hasta su jubilación (1974), sería muy importante en la consecución de la mayoría de los logros obtenidos en la enseñanza musical en las Islas Canarias. Por su excelente labor sería nombrado director perpetuo del Conservatorio de Música de Tenerife.

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