Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Militares y civiles se enfrentan a 50 obstáculos el domingo en Hoya Fría

El Consistorio anuncia el regreso a la capital, con un récord de participación, de la exigente prueba deportiva ‘Crossfast Race’

Un momento de la rueda de prensa celebrada ayer. Carsten W. Lauritsen

La exigente prueba deportiva Crossfast Race, en la que participan militares y civiles, vuelve a Santa Cruz, después de que el año pasado fuese suspendida por la crisis sanitaria del coronavirus Covid 19. Así lo anunció ayer el alcalde, José Manuel Bermúdez (CC), quien celebró que la capital comience a recuperar «sus actividades». Esta tendrá lugar el domingo en el Acuartelamiento de Hoya Fría y, en esta ocasión, debido a las restricciones por la pandemia, se celebrará sin público.

Esta competición contará con más de 500 participantes, «lo que supone un récord». El 80% son civiles y el 20%, militares. Según explicó el coronel del Regimiento de Infantería Tenerife número 49, Juan Casiano Irizar, se tendrán que superar más de 50 obstáculos en el circuito, en el que «no faltará ni el agua ni el barro».

«Este evento, además de tratarse de una prueba deportiva, también nos permite mostrar a la sociedad civil cómo desarrollamos nuestra instrucción para prepararnos para el combate. Por ejemplo, en noviembre, partiremos al Líbano y allí estaremos seis meses», manifestó Irizar.

La concejala de Deportes, Alicia Cebrián, del PP, informó de que existen varias categorías para participar en esta competición: por equipos formados por tres personas (categoría masculina, femenina o mixta) y de forma individual (categoría femenina o masculina). La prueba se desarrollará entre las 8:30 y las 14:00 horas, con un circuito de seis kilómetros y otro de nueve kilómetros. El alcalde aprovechó para indicar que la ciudad se está preparando para multiplicar las actividades que se desarrollan en la calle.

Compartir el artículo

stats