La Concejalía de Servicios Públicos que dirige el popular Guillermo Díaz Guerra ejecuta, desde la pasada semana, un plan de asfaltado en ocho vías del distrito Suroeste de la capital tinerfeña, que viene a saldar una deuda histórica con esta zona de la capital. No en balde, se trata del lugar con mayor número de vías y el segundo por población.

Aunque inicialmente la adjudicación se convocó por valor de un millón de euros, finalmente fue resuelto en favor de la empresa Probisa por casi 700.000 euros. «Se trata de dos clases de actuaciones en un entorno que está bastante degradado por el tráfico rodado. En unos casos, por el paso de vehículos y, en otros, por el alto volumen de tráfico diario», explicó el concejal responsable de Servicios Públicos.

Respecto al tipo de intervención para la mejora del objeto de la actuación, Guillermo Díaz Guerra precisó que unas obras se desarrollarán en la capa de superficie, mediante la sustitución de la primera al uso por otra que garantice el paso del tráfico con seguridad, mientras que en otro caso se trata de una actuación más estructural, que obliga a retirar todo el asfalto para su posterior mejora». El edil aclaró que «las calles mantienen su configuración original y se está atendiendo una mejora histórica para el Suroeste, dado que desde 2018 se había determinado que uno de los puntos donde se había que actuar era en esta zona».

Según el plan de reasfaltado, la semana pasada se ejecutó la intervención en las calles de La Monja, en el barrio de Barranco Grande, así como en El Polvorín, en El Sobradillo. Desde ayer ya se actuaba en la vía de El Rincón, de Tíncer, y está también planificada la mejora en el firme de las vías de El Draguillo, en el barrio del mismo nombre; El Cedro, en Tíncer, y Las Veredillas, así como la glorieta del Muñeco de Nieves, en El Sobradillo, para seguir con la reparación del tramo de la avenida de Los Majuelos, hasta el cruce de La Brega. Este programa de reasfaltado incluye también la calle Tano, en Los Alisios. En el caso de las vías de El Draguillo y Tano, ambas quedaron asfaltadas a la mitad con el gobierno anterior y la finalización de estas obras fue un compromiso adquirido por el actual alcalde.

De las ocho vías en las que está previsto intervenir en estos tres meses de actuación, destaca la mejora programada en la calle de El Cedro, en el entorno del Centro de Atletismo de Alto Rendimiento, que supondrá una inversión de 400.000 euros, más de la mitad de la inversión que se ha previsto para el reasfaltado en las referidas ocho calles del Suroeste y, según las fuentes consultadas, la mejora más relevante de cuantas ejecutará la empresa Probisa, ya que procederá a la reposición del firme en cuatro carriles en cada uno de los dos sentidos, así como en los aparcamientos que se localizan a los márgenes.

Una vez finalice esta actuación, se atenderá la demanda de los vecinos de la zona y, con el correspondiente informe del área de Seguridad Vial, está previsto limitar el giro a la izquierda, lo que permitirá conocer el volumen de vehículos que transitan por el lugar. Cabe recordar que los residentes de este enclave habían solicitado la realización de una rotonda. Como primer paso, se regulará el tráfico impidiendo el giro en la confluencia de las calles El Terrero y El Cedro.

Las mismas fuentes consultadas destacaron la importancia de la mejora que se desarrollará tanto en la glorieta del Muñeco de Nieve como por la avenida, lo que ha llevado a la empresa adjudicataria de los trabajos a programarlos en horario nocturno, dado que se trata de una vía de alto volumen de tráfico rodado. El presupuesto estimado en la mejora del asfaltado de esta zona, prevista para la primera quincena de agosto, asciende a 180.000 euros. Tanto El Cedro como el entorno del Muñeco de Nieve y alrededores suponen la parte más importante de la mejora en el firme de las ocho calles, lo que ha permitido que en los primeros días se haya avanzado a mayor rapidez en La Monja y Polvorín, y, desde ayer, en la calle El Rincón.

A finales de agosto deben concluir estos trabajos, que avanzan a buen ritmo y que incluyen el correspondiente control de calidad, así como la gestión medioambiental de la intervención y de los residuos.