La Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife ha aprobado esta semana la adjudicación, por un presupuesto de 158.817 euros, de la redacción del proyecto que convertirá el histórico, pero abandonado, Castillo de San Andrés es un espacio visitable y peatonal. El concejal de Infraestructura, el nacionalista Dámaso Arteaga, prevé que la ejecución de los trabajos comience a mediados del próximo año.

De la redacción del proyecto se encargará la UTE (Unión Temporal de Empresas) Arocha Díaz Uriarte, cuya propuesta resultó ganadora en el concurso de ideas convocado por el Consistorio, en 2019, para la recuperación y puesta en valor de las ruinas de este emblemático monumento.

Unos cinco meses después de que se diese a conocer la iniciativa elegida, la Junta de Gobierno ha dado ya el visto bueno a la adjudicación de la elaboración del proyecto, el cual tendrá que estar listo en un plazo de seis meses para, a continuación, licitar la ejecución de la obra, de cuya dirección también se encargará la citada UTE.

La idea ganadora, denominada S, M, L, XL, en base a la cual se redactará el proyecto de obra, fue seleccionada entre 12 propuestas. En esta se establece que el Castillo, que se encuentra en estado de abandono desde hace muchos años, se convertirá en un atractivo espacio visitable y peatonal, para lo que se eliminará el tráfico en la zona así como los aparcamientos. Eso sí, desde la UTE se ha asegurado que la intervención que se plantea en este monumento es «poco invasiva, respetando y conservando la ruina existente».

El proyecto también incluirá la construcción de un centro de visitantes bajo la futura vía de conexión a la playa de Las Teresitas; la creación de una plaza y de un itinerario peatonal en todo el entorno del castillo; la instalación de una plataforma alrededor del monumento, como zona de estancia para el visitante; y la mejora de la accesibilidad y visibilidad de este Bien de Interés Cultural (BIC). La ejecución del proyecto, cuyo coste aún se desconoce, será cofinanciada por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional.

En cuanto al castillo, lo que se propone es «consolidar la ruina», que tiene 125 años, estudiando que no exista riesgo de que se derrumbe y reconstruyendo aquellos elementos que estén dañados. La Torre o Castillo de San Andrés es una antigua fortaleza militar. Esta infraestructura de defensa está considerada como una importante pieza del patrimonio histórico español y es un símbolo identificativo de Santa Cruz de Tenerife, dada la importancia que tuvo en la respuesta que se dio por parte de la ciudad chicharrera al ataque del almirante inglés Horacio Nelson, en el año 1797.