Ante la suspensión del toque de queda, el Ayuntamiento de Santa Cruz reforzará la presencia policial los fines de semana para evitar la celebración de botellones en las calles del municipio y que «se produzcan imágenes como las que hemos visto en las grandes ciudades de la Península». Así lo anunció ayer el alcalde, José Manuel Bermúdez (CC), quien mostró su preocupación por lo que «pueda suceder a partir de ahora». «Los ayuntamientos tenemos medios limitados y esto el Gobierno central lo sabía antes de poner fin al estado de alarma. Reforzaremos la presencia de nuestra Policía Local, pero en función de la dimensión del problema, se podrá resolver o no», agregó el regidor.

Por ello, y a raíz de que el Gobierno de Canarias se haya visto obligado a dejar de aplicar desde el lunes el toque de queda al no recibir el respaldo judicial para prolongar esta medida una vez decayera el estado de alarma a nivel nacional, el alcalde de Santa Cruz hace un llamamiento a la población para que «sea responsable y prudente». Pide a los ciudadanos que sigan observando las medidas de «restricción social, sobre todo aquellas que tienen que ver con la concentración de personas en lugares públicos y privados».

«Desgraciadamente, debido al despropósito y caos jurídico organizado por el Gobierno socialista de Madrid y por el Gobierno canario, a partir de ahora será mucho más difícil luchar contra la pandemia. Ante la irresponsabilidad de estas administraciones, pido la máxima responsabilidad a la población», insiste Bermúdez.

En este sentido, la concejala de Seguridad, Evelyn Alonso (Cs), quiere recordar a la ciudadanía que, «salvo el toque de queda y el cierre perimetral de las islas, siguen vigentes el resto de limitaciones y recomendaciones, como el uso de la mascarilla, el cierre de los restaurantes y bares a las 23:00 horas, y la prohibición de que las reuniones superen las seis personas, por lo que nos toca ser responsables y prudentes».

«La población tiene que saber que para las fuerzas y cuerpos de seguridad toda esta situación no ha sido sencilla; han tenido que hacer cumplir la norma y mantener un nivel muy alto de profesionalidad en circunstancias desfavorables. Por eso, hay que agradecérselos y, por el bien de todos, no ponerles ahora más difícil el desempeño de su labor», apunta Alonso. Tanto el alcalde como la edil también quieren dejar claro que los botellones (consumo de alcohol en la calle) en Santa Cruz está prohibidos, por lo que «si es necesario, intervendremos»

Con respecto a las intervenciones realizadas por la Policía Local en la última semana, Seguridad informa de que se levantaron un total de 74 actas de infracción por incumplimientos de las medidas anti Covid-19, entre las que destacan sanciones por fiestas ilegales, exceso de aforo, y por no respetar el toque de queda (pues este aún no se había suspendido). En concreto, casi un tercio de las multas se refieren a este último motivo. Asimismo, se levantaron 11 actas por no usar la mascarilla.

El fin de semana, los agentes tuvieron que intervenir en varias fiestas ilegales. Entre estas se encuentra la fiesta con karaoke que se celebraba en un piso en Llano Alegre, generando molestias al vecindario. Otra actuación se produjo a petición del personal del hotel Mencey, ya que unos huéspedes habían organizado una fiesta en una de las habitaciones. Respecto a botellones, se actuó con uno que tenía lugar en una zona aledaña a la avenida San Sebastián.

En cuanto a los locales, lo más llamativo, según se indica desde Seguridad, han sido las actas levantadas a uno de los quioscos de la playa de Las Teresitas que, en la tarde del sábado, había dispuesto 12 mesas y 49 sillas en la zona de la arena fuera del recinto estipulado en la concesión que poseen en la actualidad. La Policía Local también tuvo que colaborar con los propietarios de un local de ocio de la avenida de Anaga, debido a que unos clientes se negaban a abandonarlo una vez superada la hora de cierre permitida.