El área de Accesibilidad del Ayuntamiento chicharrero procedió el jueves de la semana a cambiar la ubicación de la parada para personas con movilidad reducida (PMR) que se encontraba en la calle Sabino Berthelot por el reciente inicio de la demolición de unas construcciones para dejar paso a un nuevo inmueble. El responsable de Accesibilidad, Javier Rivero, explicó incluso que el cambio de la PMR ya estaba previsto a la calle Numancia, cerca de la antigua ubicación, y precisó incluso que las reacciones en las redes sociales se registraron antes incluso de que se quitaran las señales de obra, dando por bueno el nuevo emplazamiento que, según aseguró, estaba previsto.

Miembros del colectivo Queremos Movernos se trasladaron al día siguiente a ver el emplazamiento de la nueva parada para personas con discapacidad y advirtieron que se ha localizado en una pasarela peatonal, lo que impide el paso a un ciego, que se tropezaría con el vehículo de estar aparcado. Además, también advirtieron que la parada de movilidad reducida de la calle Numancia impedía bajarse al usuario del vehículo por el lado del acompañante, dada su proximidad a la fachada. El concejal de Accesibilidad reconoció tal carencia, pero precisó que sí se podía acceder desde el puesto del conductor.

Otra carencia más de la parada que advirtió Queremos Movernos. La persona con discapacidad no podría salir con su silla de ruedas por la parte de atrás del vehículo, porque se ha colocado un macetón.

Javier Rivero, el edil de Accesibilidad, pidió tiempo para habilitar ese acceso. Bastaría con rodar el macetero para facilitar la operatividad de las personas con discapacidad. El colectivo que integra a personas con movilidad reducida mostró ayer su sorpresa: los técnicos municipales procedieron a retirar el macetón, como había anunciado el responsable del área municipal pero... se procedió a instalar una señal vertical, clavada en el pavimento, lo que tiraba por tierras las aspiraciones de Queremos Movernos de que se permita una zona expedita de obstáculos para que se puedan bajar en silla de ruedas las personas que precisen de sillas de ruedas.

El colectivo asegura que la señal vertical instalada también incumple la normativa porque interrumpe la pasarela peatonal a las personas con discapacidad, ya que se encontrarían con este obstáculo a mitad de la plataforma.

En la búsqueda de soluciones, Queremos Movernos propone habilitar una parada para movilidad reducida junto al edificio del Ireneo González, que ha sido cedido a las reales academias, y también en otro emplazamiento cercano a la misma plaza que desde el ayuntamiento precisan que ha sido solicitado para instalar una terraza, algo que ya temía el colectivo.

Accesibilidad se compromete a corregir la instalación de la señal vertical y a ampliar el número de paradas de movilidad reducida, tanto en esta zona del centro como en la capital en general.