Trabajadores de la zona y usuarios de la vía que da acceso al punto limpio que gestiona el Cabildo de Tenerife junto al barranco de Jagua, entre San Andrés y Cueva Bermeja, denuncian la aparición de un nuevo vertido de escombros y enseres en los márgenes de la carretera.

En este lugar es habitual que pequeñas empresas de la construcción y particulares depositen restos de obras y otro tipo de elementos cuando no son aceptados en el citado punto de gestión de residuos. El guarda rural de caza de varios cotos de Anaga, Pedro Pérez, se ha hecho eco en varias ocasiones, al igual que ahora, de esta situación.

El concejal de Servicios Públicos de Santa Cruz, José Ángel Martín, reconoce que este lugar se ha convertido, desde hace años, en un "punto negro".

El edil indica que cuando el Ayuntamiento dispone de elementos probatorios sobre la responsabilidad de quien vierte "se abre el correspondiente expediente sancionador", aunque reconoce que no siempre se tienen estas pruebas.

En esos casos, el área de Servicios Públicos lo que hace es ordenar la recogida del vertido "con la pérdida de recursos que supone tener a nuestras empresas en este tipo de cosas" por culpa del incivismo de algunas personas.

Durante el mandato pasado, y como consecuencia de varias denuncias e inspecciones y vigilancias policiales, se abrieron varios expedientes sancionadores a empresas a las que se les sorprendió vertiendo residuos en este punto de la ciudad.

En estos momentos hay en el lugar decenas de bolsas con escombros, además de palés de madera, sillones y restos de otro tipo de enseres.