18 de julio de 2019
18.07.2019

Tenerife Shipyards espera que el dique flotante opere en un año

El director de Desarrollo Estratégico de la compañía de reparaciones navales, Mario Suárez, prevé que el Estado dé el visto bueno a la concesión de la licencia para operar en unos 8 o 9 meses

18.07.2019 | 00:29
El dique flotante eleva los buques de grandes dimensiones para poder trabajar en ellos en seco.

La empresa de reparaciones navales Tenerife Shipyards (Grupo Hidramar) prevé que el dique flotante para la reparación y mantenimiento de buques en seco pueda operar en el dique del Este del puerto capitalino en no más de un año, una vez que el Ministerio para la Transición Ecológica haya recibido de Puertos del Estado el estudio de impacto medioambiental tramitado por la Autoridad Portuaria de Santa Cruz de Tenerife.

Así lo adelantaron ayer los directores de Desarrollo Estratégico y Recursos Humanos de la compañía, Mario Suárez y María Name, respectivamente, en el transcurso de un encuentro celebrado en la sede de Tenerife Shipyards ubicada en el muelle del Este, un proyecto que se convertirá en un polo económico importante para la ciudad de Santa Cruz, y de la Isla en general, por el volumen de negocio que se desarrollará en el puerto tinerfeño.

"El trámite medioambiental de solicitud del dique flotante se encuentra elevado a Madrid después de que la Autoridad Portuaria enviara el oficio a Puertos del Estado el pasado día 11. Ahora Puertos del Estado lo elevará al Ministerio para la Transición Ecológica para que lo apruebe, un trámite de entre 8 o 9 meses. Después libra la concesión para traer, por fin, el dique flotante a Tenerife", resumió ayer Suárez para explicar el proceso el que se encuentra el proyecto de la infraestructura naval.

Puso en valor el trabajo mostrado por el presidente de Puertos, Pedro Suárez, una mediación que permitirá, una vez que se concrete la concesión definitiva, abrir la "oportunidad a muchas personas de tener un trabajo y la creación efectiva de un sector productivo en Tenerife que hasta el momento estaba extinguido".

A colación de ello, María Name señaló que cuando empiece a operar el dique "supondría la contratación directa de entre 700 y 1.000 empleos directos y apostamos siempre por talento local (ingenieros, operarios o administrativos, principalmente) porque las raíces de la empresa son canarias, en Gran Canaria, y su CEO también es canario".

Mario Suárez recordó cómo opera el dique flotante, que mide 230 metros por 40 de ancho y cuyo coste se eleva a los 17 millones de euros (transporte incluido desde Corea del Sur), apuntando que se sumerge y una vez el buque está encima, emerge ya con el barco encajado para poder hacer las reparaciones en seco.

Añadió que el dique será la clave para entrar en un negocio de reparaciones al más alto nivel, ya que una vez elevado el buque se podrá actuar en reparaciones complejas o de mantenimiento e inspecciones a las que están obligados los buques de grandes dimensiones cada 5 años.

El director de Desarrollo Estratégico recordó que el documento medioambiental requerido incorpora, entre otras cuestiones, un mapa de ruidos por reparaciones, emisiones a la atmósfera y a la lámina de agua y el propio desarrollo de la actividad, todos realizados por una empresa homologadora, con lo que el permiso de la concesión "no puede ser objeto de sorpresas, sino de la autorización sin más problemas", añadió para concluir.

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