El futuro centro de formación y empleo de Santa Cruz, ubicado en el antiguo colegio Tena Artigas (Miramar), no solo dará servicio a las necesidades municipales, sino que, en coordinación con la Sociedad de Desarrollo, próximo gestor del inmueble, también podrá ser utilizado por asociaciones, sindicatos y otro tipo de entidades como el Servicio Canario de Empleo (SCE) para actividades relacionadas con esta materia.

Así lo avanza el alcalde de la capital, José Manuel Bermúdez, quien recalca que este centro, ubicado en el barrio de Miramar, se convertirá en el "mayor de Canarias" en este ámbito. "Queremos que sea un referente en la mejora de oportunidades para el empleo a nivel regional", enfatiza.

La posibilidad de que otros colectivos puedan usar el nuevo inmueble viene motivada por la falta de espacios y aulas homologadas que existen tanto en la Isla como en la capital para la realización de cursos y otro tipo de actividades formativas.

"Es una reclamación constante por parte de entidades que trabajan no solo en Santa Cruz, sino en toda la Isla", aclara Alfonso Cabello, concejal de Promoción Económica y responsable de la Sociedad de Desarrollo.

El edil de la capital detalla que este aspecto se ha puesto de manifiesto en las distintas jornadas técnicas en material de empleo que se han celebrado en la capital y en la que han participado distintos colectivos.

El Día pudo comprobar hace unos días el estado de los trabajos de rehabilitación del inmueble, que se llevan a cabo desde el año pasado y que arrastran un ligero retraso derivado, en gran parte, de las dificultades surgidas en la instalación de los dos ascensores para hacer accesible el edificio.

Según indicó la directora de la obra, Sonia Herrera, si todo marcha sin contratiempos, los trabajos, en los que el Ayuntamiento de la capital invierte 1,2 millones -al margen del equipamiento-, estarán concluidos en dos meses -la previsión inicial era finales de abril.

Explicó Herrera que ya está finalizada la instalación de uno de los dos elevadores -el otro se colocará en las próximas semanas-, también se ha terminado la colocación de los nuevos elementos de pluviales y saneamiento; se ha cambiado la impermeabilización de la cubierta del salón de actos y se reforzó el forjado; y se ha colocado un nuevo pavimento, que simula adoquines, en la entrada y contorno del edificio.

En estos momentos se trabaja en la instalación eléctrica y se espera por la llegada de la carpintería interior. Además, en pocos días se colocará el ascensor que falta y se procederá a pulir el piso de las dieciséis salas con las que contará el centro (12 de formación y 4 con ordenadores). Como curiosidad, Herrera confirmó que se mantendrán las baldosas originales del colegio, de color rojo y blanco.

También se actúa en el antiguo aulario de infantil, en la parte trasera del edificio, un espacio que se destinará a centro cívico y que gestionará directamente el ayuntamiento. Junto a este espacio, y en una segunda fase, se quiere habilitar un aparcamiento, concretó el alcalde de la capital.

La última parte de los trabajos de rehabilitación del inmueble de Miramar tendrá como objetivo el reasfaltado de las canchas y la instalación de nuevos elementos deportivos, actuación que se ha dejado para el final para evitar el daño que produce la entrada y salida de camiones.

"El centro no solo permitirá que la gente de la zona tenga más cerca la posibilidad de hacer cursos, sino que también se ganará un espacio deportivo para el barrio", destacó Bermúdez, quien reconoció que la mediación del presidente canario, Fernando Clavijo, fue clave para "desbloquear" un asunto que estaba enquistado desde el mandato anterior, pues el SCE también quería utilizar el edificio.