Opinión
Montserrat Armas Padilla
NASA y Swift: un rescate de ciencia ficción
La agencia espacial de Estados Unidos lanza una misión contrarreloj para elevar la orbita de este telescopio y evitar que se destruya al reentrar en la atmósfera

Izquierda: recreación artística de la misión de rescate, en la que el vehículo robótico LINK se aproxima al Neil Gehrels Swift Observatory con sus brazos robóticos desplegados. Arriba a la derecha: el avión Stargazer transportando bajo su fuselaje un cohete Pegasus XL, que llevará a LINK al espacio. Abajo a la derecha: instalación de LINK en el cohete Pegasus XL y cierre de la cubierta que lo protegerá durante el lanzamiento. Créditos: Katalyst Space; NASA/Randy Beaudoin; NASA/Ron Beard.
Esta mañana recibí un correo de la NASA informando sobre el estado de uno de mis telescopios favoritos: Swift. Según leía, se me iba viniendo a la cabeza la novela de Andy Weir que estos días tengo en mi mesilla de noche, El marciano; seguramente muchos hayáis visto la película.
Precisamente anoche terminé la parte —¡ojo, spoiler!— en la que las agencias espaciales tienen que diseñar, en apenas unos meses, una misión desesperada para enviar comida y suministros a la nave Hermes, donde viajan los astronautas que van a regresar a Marte para rescatar a Matt Damon. Para que el plan funcione, la cápsula debe acoplarse con precisión a la nave.
Pues algo por el estilo es lo que está pasando. Pero en esta historia real, el telescopio espacial Swift es Matt Damon.
Lanzado por la NASA en 2004 con una vida útil prevista de apenas dos años, el observatorio de rayos-X Neil Gehrels Swift Observatory nació con un objetivo muy específico: detectar explosiones de rayos gamma, los estallidos más energéticos del Universo, y apuntar hacia ellos en cuestión de segundos. Su extraordinaria rapidez para reaccionar —de ahí su nombre, swift, “rápido” en inglés— lo ha convertido en una herramienta imprescindible para estudiar estas explosiones y otros fenómenos transitorios en el cielo. Lo que iba a ser una misión de dos años ya va por casi 22, durante los cuales ha observado supernovas, agujeros negros, estrellas de neutrones, cometas, asteroides …, produciendo miles de publicaciones científicas. Confieso que le tengo un cariño especial: en mi primer artículo científico, durante mi tesis doctoral, utilicé observaciones de Swift y, desde entonces, lo he seguido utilizando una y otra vez en mi investigación. Swift forever!
Pero los telescopios también envejecen. Y a veces el problema no está en sus instrumentos, sino en algo mucho más simple: la altura a la que orbitan. Durante un tiempo, las previsiones de la NASA dejaban margen: Swift podía reentrar en la atmósfera en un par de años, o incluso seguir orbitando hasta la década de 2030. Pero en 2024 el Sol alcanzó el máximo de su ciclo de actividad, con un nivel de tormentas solares superior al esperado. Esa actividad calentó y expandió ligeramente la atmósfera terrestre, aumentando el rozamiento sobre Swift. Para comienzos de 2025, casi todos los modelos coincidían: si no se hacía nada, el telescopio reentraría en la atmósfera en el verano de 2026 y se destruiría.
La NASA se propuso intentar salvarlo. En apenas unos meses, lanzó una convocatoria de emergencia para diseñar una misión capaz de rescatar Swift. Una empresa propuso construir un vehículo espacial completamente nuevo, llamado LINK, capaz de alcanzar al telescopio, atraparlo mediante brazos robóticos y elevarlo a una órbita más segura. Todo el proyecto —diseño, construcción, ensayos y lanzamiento— se ha completado en menos de un año.
Al mismo tiempo, mientras LINK se construía a toda velocidad, el equipo de Swift hizo todo lo posible por mantener a salvo el telescopio. Poco a poco fueron cambiando su forma de observar el cielo, sacrificando parte de la ciencia para colocar el satélite en la posición más aerodinámica posible y reducir el rozamiento con la atmósfera. El objetivo era ganar tiempo. Y lo consiguieron.
El lanzamiento de LINK, que tuvo lugar el 3 de julio, no fue convencional, con un cohete despegando desde “Cabo Cañaveral”. El vehículo viajó dentro de un pequeño cohete Pegasus XL, sujeto bajo el fuselaje de un avión, el Stargazer, que lo elevó hasta unos 12 kilómetros de altura. Solo entonces el cohete se soltó, encendió sus motores y continuó solo hacia el espacio. ¡Ahí es nada!
Durante las próximas semanas se comprobará que todo funciona correctamente: los sistemas de propulsión, los sensores, la navegación... Si todo va según lo previsto, LINK irá aproximándose poco a poco a Swift, estudiará cuál es la mejor forma de “agarrarlo” y, solo cuando los ingenieros estén completamente seguros, desplegará sus tres brazos robóticos para capturarlo. Entonces encenderá sus motores iónicos y, muy lentamente, irá elevando su órbita durante varios meses, para así alargar su ya larga vida unos cuantos años más. Eso sí es retrasar la jubilación.
Durante décadas hemos aprendido a construir telescopios cada vez mejores. Quizá el siguiente paso sea aprender también a cuidarlos y repararlos. Si Swift sobrevive, no solo seguiremos disfrutando de uno de los observatorios más productivos de la historia; también estaremos asistiendo al nacimiento de una nueva era, en la que reparar y reutilizar satélites en órbita deje de ser ciencia ficción para convertirse en una herramienta habitual de la exploración espacial.

Biografía
Montserrat Armas Padilla es una astrofísica gomera que trabaja actualmente en el Instituto de Astrofísica de Canarias como investigadora Ramón y Cajal. Tras licenciarse en Física en la Universidad de La Laguna y trabajar en el Departamento de Física Aplicada de la misma, se marchó a Holanda para llevar a cabo su tesis doctoral en la Universidad de Ámsterdam. Ha disfrutado de estancias de investigación en diferentes instituciones como la Universidad de Kioto (Japón) y la Universidad de Oxford (Reino Unido), siempre dedicada al estudio de estrellas de neutrones y agujeros negros mediante datos de rayos-X.
***Sección coordinada por Adriana de Lorenzo-Cáceres Rodríguez
- Santa Cruz de Tenerife, condenada a pagar 6,5 millones en cuatro años por la tasa de cementerios que no cobra a los vecinos
- Descubrimiento mundial en Loro Parque: un estudio revela cómo los delfines interpretan su entorno mediante el sonido
- Provoca un altercado en un camping de Tenerife y ataca a policías locales
- Incendio en Tenerife en un establecimiento de baterías cerca de una gasolinera
- Gigantes de la automoción compiten por vender a Santa Cruz de Tenerife sus 61 nuevas guaguas: quince empresas se disputan el contrato municipal
- La Reina del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife abrirá los desfiles de Notting Hill: su traje cruzará el mar desarmado en dos contenedores
- Experiencia en Liga Endesa y Euroliga para La Laguna Tenerife: Arturs Kurucs firma por el conjunto aurinegro
- Dos heridos atrapados tras una colisión frontal entre dos turismos en el sur de Tenerife