Opinión | Claroscuro
saray encinoso
El ruido que llevamos dentro

El ruido y el silencio, la verdad y el escándalo / El Día
Hay muchos tipos de ruido y muchos tipos de silencio. Lo pienso algunas mañanas cuando llego al aropuerto de Los Rodeos y todavía no estoy preparada para que me alcance el torrente de estímulos que traerá el día. Entonces voy directa a la cafetería más cercana a la puerta de embarque, pido un café y busco la mesa que parece más protegida del ruido. Rara vez acierto. Ahora en cualquier rincón alguien está viendo vídeos de Instagram o TikTok o manteniendo una conversación telefónica sin auriculares. Esto puede ocurrir en un bar, en el banco de la plaza o en el avión: el espacio público se ha convertido en una prolongación del salón de mucha gente.
Siempre me han llamado la atención quienes dicen que no son capaces de ir a desayunar o a tomarse algo sin compañía. Cuando vivía en Madrid tenía la costumbre de bajar a La Piola, a apenas trescientos metros de mi piso. Pedía un café, cogía alguno de los periódicos que tenían disponibles y me quedaba un buen rato leyendo. No lo vi como algo raro hasta que empecé a conocer a personas que nunca se habían sentado a solas en una cafetería por elección propia. No creo que esos reparos hayan ido desapareciendo. Pero sí hemos encontrado otras formas de no quedarnos solos con nosotros mismos. Videollamadas, reels de recetas, influencers recomendando rutinas de skincare, emprendedores explicando cómo convertirte en millonario y, en su mayoría, personas exponiendo cualquier aspecto de su vida para captar nuestra atención.
Ruido no es solo que alguien decida no usar auriculares o que hable más alto de la cuenta. Es también ese bombardeo constante de información al que estamos sometidos, a veces por voluntad propia –no soltamos el móvil– y a veces por decisión ajena –el que está en la cinta del gimnasio que tienes al lado decide que ese es el mejor lugar para hablar por teléfono–.
El silencio es una necesidad física. Gracias a él podemos concentrarnos, y cuando nos concentramos baja la ansiedad y también ese estado de alerta constante en el que vivimos. Pero el silencio que nos falta –que no tiene que ver solo con las ordenanzas de ruido de los ayuntamientos o con la falta de civismo– afecta a la forma en la que nos relacionamos con nosotros y con el mundo. Muchas veces estamos cansados no solo porque las jornadas laborales se alarguen, sino porque nos pasamos el día saltando de un estímulo a otro. Fijar la mente en una única acción, como para mí es escribir estos artículos los domingos, implica, paradójicamente, una forma de descanso mental.
Mañana volveré a subirme a un avión y en el aeropuerto se repetirá la misma escena. Pediré un café, buscaré una mesa al fondo, no encontraré tranquilidad antes de leer los periódicos. Soy consciente de que hay muchas maneras de hallar silencio y de que todas son difíciles. Una podría ser poner carteles en los espacios que compartimos en los que se indique que no pueden usarse los aparatos electrónicos sin auriculares. La otra que se me ocurre es más complicada: empezar a dejar de normalizar vivir conectados todo el tiempo. Todas nos ayudarían a encontrar más sentido y plenitud en aquello que hacemos, sea nuestro trabajo, sea leer un libro, sea mantener una conversación. Y el margen para que campe la frustración se reduciría.
Cuando estamos a punto de coger vacaciones hablamos de cuánto necesitamos desconectar, pero quizá lo que nos permiten unas semanas de descanso es conectar con lo que hacemos y somos cuando el ruido se aleja. Solo entonces nos damos cuenta de hasta qué punto nos hemos acostumbrado al ruido.
- El vandalismo obliga a Santa Cruz de Tenerife a vigilar Los Charcos de Valleseco las 24 horas los fines de semana
- Miles de canarios miraron al cielo anoche: el IAC desvela el origen del destello verde que cruzó el Archipiélago
- La Seguridad Social cambia las normas: solo podrás cobrar la ayuda anual de 1.380 euros por hijo si tienen menos de esta edad
- Acuerdo económico para el pase de Mauro Pittón al CD Tenerife
- Dos personas trasladadas al hospital tras una colisión entre dos vehículos en la TF-5 a la altura de La Laguna
- Romería de San Benito Abad 2026: recorrido, horario y verbena
- Novedades en Nueva Línea: la orquesta ya ha incorporado a dos cantantes
- Ethan Happ, el pívot elegido por La Laguna Tenerife