Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | Retiro lo escrito

El mecanismo

Patricia Hernández, diputada del PSOE.

Patricia Hernández, diputada del PSOE. / Andrés Gutiérrez

Algunos lectores me escribieron el otro día porque no habían entendido el bello mecanismo por el que un socialista puede transformarse en el político más feliz del mundo a condición de que no se le ocurra gobernar. No es que al pobre no lo dejen; es que no tiene maldita intención de hacerlo. ¿Y cómo es esto posible? Porque algunos socialistas lo ganan muy bien en la oposición. Y sin apenas trabajar.

Pondremos un ejemplo al azar para ilustrar esta deleitosa metodología del dolce far niente: Patricia Hernández. Después de unos años gritones pero plácidos en las Cortes, donde empezó a cobrar sin haber trabajado seriamente antes, Hernández ganó por la ensoberbecida torpeza de sus adversarios las primarias en el PSOE para elegir candidat@ presidencial en 2015. Que una treintañera que jamás había gestionado ni un kiosco de pipas fuera la apuesta del PSOE para encabezar el Gobierno de Canarias todavía causa perplejidad. Pero fue así. Al contrario de lo que suele ocurrir en una carrera política, Hernández comenzó de vicepresidenta y ha terminado de concejal. Durante la legislatura anterior habían gobernado al alimón coalicioneros y socialistas sin mayores problemas, Fernando Clavijo venía de gobernar el municipio de La Laguna cuatro años con el PSOE y volvió a apostar por un pacto con los socialistas para gobernar la Comunidad autonómica. Pero Patricia Hernández se las arregló para que el líder de CC prefiriera romper el pacto y asumir el riesgo de gobernar en solitario antes que seguir soportando sus broncas, enredos, deslealtades y tonterías varias, entre otras mucho más graves, instalarse con su familia en la sede de la Presidencia del Gobierno, algo sobre lo que jamás dio ninguna explicación: la socialista sufre cierta alergia a ofrecer explicaciones, y para explicar esto, basta recordar a José Ángel Martín Bethencourt. Después de algún tiempo en un moderado ostracismo, Hernández llegó en 2019 a su momento de gloria: gracias al apoyo de Unidos Podemos y a Ciudadanos consiguió la Alcaldía de Santa Cruz. Estuvo poco más de un año y fue, de nuevo, no por la sobrenatural maldad de CC, sino por su mala y engreída cabeza. Afortunadamente había exigido compaginar su candidatura a la Alcaldía chicharrera con un escaño parlamentario. Y es ahora cuando el mecanismo se pone en funcionamiento.

La médula del asunto consiste en que usted controle su agrupación local. No se trata de una influencia, digamos, democrática, sino de un control que desgraciadamente no puede excluir bromas, pequeñas campañas de desprestigio, amenazas o promesas sobre futuras listas, chismes, lisonjas, diminutos favores. Usted es finalmente elegido o elegida secretario general. Aparte de lo anteriormente expresado, usted ha sido alcaldesa o es concejal. Así que usted negocia con sus compañeros de la dirección insular y con la regional. Volviendo al caso de Hernández, ¿cómo no repetir en el ayuntamiento y qué menos que permitirte de nuevo el doblete parlamentario? El desparpajo que permite un mecanismo tan estupendo llevó a Hernández incluso a demandar a Ángel Víctor Torres un lugar en la Mesa de la Cámara, llevándose 6.000 napos al mes. A partir de ahí repites la jugada. En junio de 2025 nuestra heroína fue elegida de nuevo secretaria general de la agrupación santacrucera porque, además, se ha encargado de desertizar la organización y manejar la sede del partido como un salón de té, utilizando a los supuestos compañeros como porteros y chachas de la Casa del Pueblo. Bien, en su debido momento la ejecutiva local propondrá a Hernández de nuevo candidata a la Alcaldía, y ella estará dispuesta al sacrificio, siempre y cuando se le garantice un escaño. Y así se estira el chicle ilimitadamente. Por eso es por lo que Hernández insiste en que el PSOE no puede gobernar con CC. Prefiere continuar en la oposición donde se ha instalado como en un triclinium. Es Hernández, y no CC, quien supone un auténtico obstáculo para el crecimiento del PSOE en la capital tinerfeña. n

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents