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Opinión | Lo que los ojos no ven

Domingo Medina

La Laguna

Casa Román

Patio principal de la Casa Román, en el casco histórico de La Laguna.

Patio principal de la Casa Román, en el casco histórico de La Laguna. / Mari Cruz del Castillo Remiro

El edificio siguiente al Obispado, en la calle San Agustín, se construyó a mitad del siglo XVIII por el teniente coronel Gabriel Román Manrique de Lara (1684-1749). Conocido como Casa Román, popularmente se le sigue denominando Antiguo Politécnico de La Laguna. Esta vivienda fue habitada durante varios siglos por distintos familiares del primer propietario, entre ellos, su hijo el regidor Gabriel Domingo Román Reguillón y luego por su nieto el coronel Luis Florencio Román Machado (1755-1841), defensor de Santa Cruz en 1797 con ocasión del ataque del almirante Nelson. Sus restos mortales descansan en el antiguo cementerio de San Juan. 

Se trata de una vivienda calificada como casa armera, una de las pocas que quedan en la ciudad, con escudo de armas de la familia Román y Alianzas. Tiene dos patios interiores. Al principal se accede por la única puerta situada en el centro de la fachada, acompañada de forma simétrica por dos ventanales a ambos lados. Tanto la puerta como los ventanales están rodeados de una cenefa de piedra de color gris. Este patio distribuye, a través de una escalera de piedra y pasamano de madera y hierro forjado, las habitaciones de la parte alta, todas cubiertas con balcón de madera en los cuatro lados del edificio. En la parte alta de la fachada se encuentran cinco huecos de ventanas, también rodeadas de una cenefa de piedra gris.

El segundo patio, que actualmente tiene la vivienda, era una antigua huerta que daba a la paralela calle Anchieta. Después de la remodelación llevada a cabo por la arquitecta Maribel Correa (Santa Cruz de Tenerife-1955), este espacio se convirtió en el segundo patio de la vivienda, en este caso descubierto, ya que el principal, en la citada rehabilitación fue cubierto.

Placa a Quintín Benito

En esa vivienda, el 5 de abril de 1921, un año después de su fallecimiento y por iniciativa popular, considerado como «benefactor de los estudiantes y del proletariado», el pleno del Ayuntamiento de San Cristóbal de La Laguna acordó por unanimidad colocar una placa en la fachada, ya que aquí vivió, hasta su fallecimiento, el profesor y director del Instituto General y Técnico de Canarias, concejal y teniente alcalde y también diputado provincial, Quintín Benito y Benito, con su esposa Amalia Rodríguez de la Sierra, que había heredado la propiedad.

También fue sede de los estudios de Perito Agrícola y Aparejador. Un Real Decreto de 21 de septiembre de 1927, firmado por Alfonso XIII, crea en la ciudad de La Laguna, como anexo a la Universidad, el Colegio Politécnico que se ubicará en la calle de San Agustín y en el que se cursará, entre otros, los estudios que habilitarían para Peritos Agrícolas y Aparejadores. Estuvo tutelado por la Universidad lagunera desde su creación, en 1957, hasta que con la promulgación de la Ley de Ordenación de las Enseñanzas Técnicas pasa a depender directamente del Ministerio, a través de la Dirección General de Enseñanza Media y Profesional. La Orden de 15 de julio de 1965 transforma el Colegio Politécnico en la Escuela Técnica de Peritos Agrícolas y otra de Aparejadores. Asimismo, por Real Orden de 7 de junio de 1930, se crea la Escuela de Taquigrafía y Mecanografía.

Fachada de la Casa Román, actual sede de la UNED.

Fachada de la Casa Román, actual sede de la UNED. / Mari Cruz del Castillo Remiro

El Cabildo de Tenerife adquirió la Casa Román el 28 de junio 1950 por un importe de 450.000 pesetas -«pagadas en efectivo»- a Luis Benítez de Lugo y Ascanio, marqués de la Florida, militar, vecino de Las Palmas y residente en ese momento en Madrid. Con esta compra, el entonces presidente del Cabildo, Antonio Lecuona Hardison, cumplía los acuerdos aprobados por la Corporación insular, en la sesión extraordinaria celebrada en el año 1949. Un año antes, el consejero del Cabildo y profesor Leoncio Afonso Pérez había elaborado un amplio informe sobre el mal estado en que se encontraban las instalaciones donde se impartían las clases, en la conocida vivienda mandada construir por Francisco Linares en 1750, en esta misma calle de San Agustín, donde además estuvo instalada la Escuela Normal de Maestros, junto a la de Aparejadores y Peritos Agrícolas hasta su traslado a la citada Casa Román.

Los primeros aparejadores

La primera promoción de aparejadores que terminaron en la Politécnica de La Laguna estaba integrada por nueve personas. Una de ellas fue el polifacético José Bernardo Falcón, conocido dibujante, con su característico estilo de dibujo a plumilla, fundador de Los Fregolinos y primer aparejador del Ayuntamiento de La Laguna, que entró por oposición en aquella época. Uno de sus principales trabajos fue la construcción del edificio central de la Universidad de La Laguna, redactado por el arquitecto José Enrique Marrero Regalado.

José Bernardo Falcón sustituyó a los maestros albañiles que realizaban tales funciones, como recordó en su día en un emocionado recuerdo para aquellos maestros de obras, «buenos carpinteros, buenos albañiles», que concertaban los ayuntamientos para que les hicieran sus trabajos, como si fueran aparejadores. Destacó a Juan Tomás Afonso, que se permitía el lujo de coger un papel y hacer los dibujos de fachadas y secciones como si hubiera realizado estudios de aparejadores. También se acordó de maestro Pepe Roberto, considerado un genio de la construcción en La Laguna, pues era de los hombres que entendían la construcción y luego tenían una gran cualidad, ya que se puede ser un gran maestro constructor y tener un carácter muy difícil. En cambio, maestro Pepe Roberto era todo el conjunto del hombre sabio y, además, poseía otra ventaja, dirigía las obras trabajando más que el que más.

Universidad a Distancia

Desde 1994 en este edificio está instalado el centro asociado de la Universidad Nacional a Distancia (UNED), como centro territorial que tiene distribuidas por todo el territorio nacional y que desarrollan, bajo la dirección y en colaboración y coordinación con las facultades, escuelas y departamentos la actividad docente, investigadora y tutorial encomendada en sus estatutos, después de una amplia rehabilitación y adaptación para las funciones propias de un centro educativo de estas características. El primer director del centro asociado tinerfeño de la UNED fue el profesor Federico Díaz Rodríguez, natural de Puerto de la Cruz, donde nació en 1934. Licenciado en Ciencias Químicas por la Universidad de La Laguna en el año 1958, centro en el que obtuvo el doctorado en 1963, falleciendo en el 2004.

La ubicación de la UNED en un edificio del centro histórico mantiene viva la tradición universitaria lagunera, que ha ido desapareciendo al trasladarse las facultades universitarias a la periferia. 

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