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Opinión | Cartas al director

Javier Díaz Malledo

Puigdemont reprende a Sánchez

Carles Puigdemont y Pedro Sánchez, en el Parlamento Europeo.

Carles Puigdemont y Pedro Sánchez, en el Parlamento Europeo. / EFE

En la reciente sesión del Parlamento Europeo (PE) para hacer balance de la presidencia española de la UE en el semestre, el eurodiputado por Junts y prófugo de la Justicia española, Carles Puigdemont, hizo una desabrida intervención amonestando al presidente Sánchez en términos un tanto amenazadores. So pretexto de que éste no había logrado que el catalán se convirtiese en lengua oficial de la UE (objetivo ilusorio pero que Junts y PSOE han pactado conseguir) Puigdemont le echó en cara incluso que, al no poder expresarse en aquella Cámara en su lengua materna, no podía ejercer plenamente sus derechos (?) ni tener completa libertad de expresión (!).

Como por su dilatada presencia en las instituciones europeas Puigdemont sabe que tan complejoasunto no depende de la voluntad del Gobierno español sino de la difícil aquiescencia de 27 Estados, es obvio que su propósito era poner en evidencia a Sánchez (esta vez ante los representantes de los otros países de la UE), haciendo gala de su capacidad para desequilibrar un Gobierno sometido, lamentablemente, a sus arbitrarios caprichos.

Este despropósito de Puigdemont (no replicado por Sánchez ni por ningún diputado socialista en el PE) se produce cuando la Asamblea para una Escuela Bilingüe en Cataluña acaba de publicar un nuevo y detallado estudio sobre el muy discriminatorio régimen lingüístico de los centros educativos catalanes, donde se comprueba que en 2.406 de los 2.422 centros examinados, el catalán es la única lengua vehicular en la enseñanza. Es decir, que --pese a las reiteradas resoluciones de los Tribunales sobre bilingüismo, que la Generalitat ignora olímpicamente-- el castellano o español, lengua cooficial en Cataluña y lengua materna o familiar mayoritaria entre los alumnos catalanes, tiene una presencia residual, incluso inferior --en términos de docencia en las asignaturas troncales-- a la de las lenguas extranjeras. ¿Qué hay de los derechos lingüísticos de esos alumnos, Sr. Puigdemont?

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