Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Opinión | En el camino de la Historia

Cesión del espacio aéreo del Sáhara Occidental. Y de las aguas, ¿qué?

Cesión del espacio aéreo del Sáhara Occidental. Y de las aguas, ¿qué?

Cesión del espacio aéreo del Sáhara Occidental. Y de las aguas, ¿qué?

Es más que probable según como se han tratado diversas cuestiones entre el presidente del gobierno, Pedro Sánchez, y Mohamed VI, reflejadas en la cumbre de alto nivel entre ambos mandatarios, hay que ir dando cumplimiento a la hoja de ruta acordada en el documento rubricado el pasado 2 de febrero en el que se consideró entre las 21 cuestiones la delimitación de las zonas marítimas y de «iniciar conversaciones sobre la gestión de los espacios aéreos».

Sobre la delimitación de las zonas marítimas se ha comprobado que aquello que se decía que el presidente del Gobierno de Canarias iba a estar en las reuniones que nos afectaran, vemos que no ha sido así ya que cuando se trasladó días pasados a Rabat su viaje fue de carácter comercial y de negocios y no a las relevantes, como son las anteriormente señaladas y que tienen una considerable importancia, entre las que se encuentra la cesión del espacio que gestiona la Dirección Regional Canaria, Enaire, que hasta ahora controla los servicios de tráfico aéreo en un área geográfica de un millón y medio de kilómetros cuadrados; la mayoría de ellos son superficies oceánicas donde se encuadran el archipiélago canario y el Sáhara Occidental, que se adjudicó a España por la ONU como potencia administradora y responsable en el conflicto originado en el Sáhara Occidental, pasará a manos de Marruecos. Y no solo puede preocupar que el Estado español deje de cobrar tasas aéreas sino el control para otros asuntos que tienen mucho que ver con estrategia militar y todo lo que esto acarrea a favor de Rabat.

Lo cierto es que lo que abunda en esta cuestión como los puntos señalados en ese documento van dando la cara y como siempre ha sucedido, la paciencia estratégica de Marruecos no tiene limites y está perfectamente claro que así ha sido a lo largo de la historia, pero la cesión de España del control del espacio aéreo como la consideración de reconocer al Sáhara Occidental como una provincia autónoma por el presidente Sánchez es ciertamente preocupante y más aún si desconocemos qué es lo que este se trae entre manos.

Sobre las aguas, de información al respecto, nada de nada, pero según manifiesta el ministro de Exteriores español, José Albares, cuando se le pregunta cómo va esta cuestión, reitera la misma respuesta, o sea, que los canarios no tenemos por qué preocuparnos y más aún cuando nos dice que si no hay presencia canaria en estas conversaciones no es necesario porque la situación está perfectamente controlada. Así que todo el mundo tranquilo.

Sin embargo, la evidencia pone de manifiesto que en esta batalla, vamos a llamarla «político-administrativa», el gobierno español ha cedido y lo que nos espera situándonos en el reino de Babia sin saber nada pero suponiendo mucho y no muy gratificante para el pueblo canario.

Estamos acostumbrados a que nos consideren una factoría anclada en el Atlántico y como moneda de trueque lo que ha acontecido a lo largo de la historia como el poder haber pasado a manos de Inglaterra cuando Churchill planeó la invasión del Archipiélago durante la Segunda Guerra Mundial o bajo el dominio de la Alemania hitleriana.

Pero ahora la dinámica es diferente y la sospecha perfectamente asumible puesto que estamos a 90 millas de un territorio que Marruecos se ha anexionado sin más, arrinconando a un pueblo en un trozo de territorio con un gobierno validado por la ONU, la República Árabe Saharaui tras un muro de 3000 kilómetros o refugiado en los campamentos de Tinduf como apátridas del mundo.

Y no es que suenen tambores de guerra pero una Ucrania en el norte de África puede saltar cuando menos se espere, ¿si no a qué se debe la operación Flinttloc que se desarrolla en estos momentos entre Marruecos y EEUU y que como punto fuerte tiene el ejercicio táctico de guerra donde un grupo de élite marroquí aborda al patrullero español Audaz?

Lo único que podemos desear es que el expansionismo alauita no continúe con su hoja de ruta, porque de ser así, no nos olvidemos, Canarias está en ella.

Así que ante silencios y evidencias no nos queda otra que, de momento, ser testigos mudos de una historia mal contada. Y en esas estamos.

Suscríbete para seguir leyendo

Tracking Pixel Contents