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EN EL CAMINO DE LA HISTORIA

Canarias sin voz y España sin voto

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. EFE

Desde la primera reunión celebrada en Madrid, el 27 de junio, entre los gobiernos español y marroquí hasta la ultima y cuarta del pasado día 11 la presencia de Canarias mas bien ha sido fallida y, además, el gobierno español ha dejado claro que en aquellas cuestiones que competan a la mediana y a las zonas marítimas es una negociación entre los dos gobiernos aludidos donde Canarias poco contará y será algo mas que lo acontecido en la primera reunión donde los representantes de Canarias, el consejero, Julio Pérez, acompañado del técnico José Miguel Ruano, apenas si pasaron del umbral de donde esta se desarrollaba. Y en la del día 11 a instancia de una pregunta al Ejecutivo central de la diputada de CC, María Fernández, si alguien del Ejecutivo regional estaba presente, no hay respuesta afirmativa al respecto. Aunque hay que tener bien claro que la competencia exclusiva de las aguas interiores corresponde a la Comunidad autónoma pero las zonas marítimas desde la línea de base de las 12 millas se le atribuyen al Estado español, el cual informará de todo aquello que pueda afectar a Canarias, cuya voz, si acaso es oída, no afectará para nada a las cuestiones que ambos gobiernos acuerden.

Y referente a las conversaciones que vayan aconteciendo entre los dos gobiernos, de antemano sí hay que decir que sus resoluciones no serán factibles hasta que las zonas marítimas, sobre todo las Plataformas Continentales mas allá de las Zonas Económicas Exclusivas de España y Marruecos, no sean aprobadas por la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, donde Canarias poco pinta en este asunto dado que el estado ribereño es el español.

Entretanto Marruecos en marzo del 2020 aprueba dos leyes importantes donde delimita sus zonas marítimas incluida la Zona Económica Exclusiva de 200 millas, que las proyecta desde un territorio que se asigna para sí sin ningún tipo de rubor ni de consideración internacional, pero que sí cuenta con la aquiescencia del gobierno español y más aún cuando después de la reunión en Rabat entre Sánchez y Mohamed VI ya se reconoce al Sahara Occidental como provincia autónoma de Marruecos enfatizando lo que el rey alauí considera a este territorio, lo que ratifica el gobierno de España, como su «querida provincia del sur», reafirmándolo en el pasado Comité Especial de Descolonización creado por las Naciones Unidas para abordar la cuestión de la autodeterminación de los 17 territorios No Autónomos pendientes de descolonización, donde el representante español hizo mutis por el foro ausentándose descaradamente para no debatir sobre un tema de vital importancia cual es la autodeterminación del pueblo saharaui.

Y posteriormente el 10 de octubre se celebra una comisión para tratar los límites de las Plataformas Continentales, tanto la española como la marroquí, que abarcan las 350 millas, donde la marroquí solapa a la española hacia el oeste de la punta de La Restinga, en la isla de El Hierro, donde se encuentra la riqueza del monte Tropic, y entre los 21 miembros que tramitan este asunto no hubo nadie que representara al gobierno español, el cual desde 2014 solicitó su ampliación a 350 millas, lo que ahora ha hecho el gobierno marroquí.

Con todo este tejemaneje se puede deducir que en estas reuniones de Madrid la preponderancia de Marruecos, visto lo visto, en todo este problema de la mediana y de la Plataforma Continental es evidente. Puesto que su trazado parte desde un territorio que no es marroquí (el Sahara Occidental) donde la callada española canta una barbaridad por lo que hay que suponer, y quizás no nos engañemos, que en estas reuniones la mediana no será la equidistante ya que Marruecos se define por la equitativa, lo que abarcará una zona considerable.

Por lo cual es fácil deducir que en este asunto de las aguas que no canarias sino españolas, su mediana, y las zonas marítimas la voz de Canarias si se oye apenas será un leve quejido que se difuminará en el horizonte de la frustración y el voto de España como hasta ahora, ausente y callado para no molestar a Marruecos. Y ¿por qué? Continuamos sin saberlo.

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