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Jorge Bethencourt

El recorte

Jorge Bethencourt

Ser español

Acabo de suspender el test para ser español. Eso que llaman prueba de Conocimientos Constitucionales y Socioculturales de España, más conocido como CCSE, cuya elaboración está exigida por ley para los extranjeros que aspiren, no sé sabe por qué extraña razón, a la nacionalidad española.

Aquello que dijo Cánovas, de que es español el que no puede ser otra cosa, ya no es verdad. El mundo está tan chungo que hay gente que quiere venir a este país, donde simplemente por ser ciudadano, aunque te estés rascando los boliches, te cae un subsidio y unas ayudas que te permiten no morirte de hambre.

Menos mal que soy del país, porque me habrían cateado en el test. No lo habría pasado ni de coña. Primero porque no sé los componentes de la sangría, que por lo visto en eso de ser español es asunto fundamental. Y luego porque habría contestado mal un montón de preguntas del cuestionario.

Por ejemplo, habría dicho que en España no tienes derecho a una vivienda salvo que la ocupes por la fuerza y porque el Gobierno de España y sus 17 Reinos de Taifas no construyen viviendas públicas. Que este país es una república federal con un rey en el exilio y otro acorralado por un ‘primer ministre’’ que en realidad hace de jefe de Estado. Que los juegos olímpicos de Barcelona del 92 no se pueden considerar españoles, porque se hicieron en un país extranjero donde, para empezar, no se habla castellano. Que la familia compuesta por un padre y dos hijos se llama Grave Anomalía Machista, porque los hijos siempre se suelen dar en custodia a la madre. Y que España no es innovadora en ningún sector y mucho menos en energías renovables —que es lo que pone la respuesta— donde llevamos un retraso espeluznante con respecto a otros países.

No habría dado ni una. Seguramente porque el que hizo el test es un alto empleado público que vive otro país que no es el mío. Y solo compartimos, él y yo, que el teléfono de ayuda a las mujeres maltratadas es el 016, que es también, cómo no, otra de las preguntas del test de españolidad.

España es un país donde casi un tercio de la economía se hace en negro. Donde la presión fiscal está deslomando a los que tienen una nómina. Un país que no pregunta a los aspirantes a españoles por su historia, su geografía o su cultura, si exceptuamos lo de la sangría. Porque para ser español solo hay que pagar impuestos y ser idiota.

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