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Luis F. Febles

Ejecuciones legales

El sistema es injusto desde todos los puntos de vista. Todavía existen muchísimos países en el mundo con la pena de muerte vigente pese a demostrarse con datos que no es efectiva ni reduce los índices de criminalidad. Sin embargo, algunas sociedades supuestamente avanzadas siguen girando a su capricho. En 2021, Amnistía Internacional registró 579 ejecuciones repartidas en 18 países. Con los informes de esta conocida ONG como referencia, la mayoría de las ejecuciones de las que se tuvo noticia se produjeron en China, Irán, Egipto, Arabia Saudí y Siria. Actualmente, China sigue siendo el mayor ejecutor mundial, aunque se desconoce la dimensión exacta del empleo de la pena de muerte en ese país, dado que los datos están considerados secreto de Estado. Las cifras globales de ejecuciones y condenas a muerte excluyen, por tanto, a los miles de personas que Amnistía Internacional cree que han sido condenadas a muerte y ejecutadas en China. Según fuentes de la ONG, de las 579 personas que se sabe que fueron ejecutadas en 2021, un total de 24 eran mujeres (4%); en Arabia Saudí (1); Egipto (8); Estados Unidos (1); e Irán (14). Este último ejecutó al menos a 314 personas, su mayor número desde 2017, invirtiendo la tendencia de descenso interanual desde entonces. En Arabia Saudí aumentaron de forma exponencial las ejecuciones registradas, que pasaron de 27 a 65, lo que representaba un incremento del 140%. A pesar de estos aumentos, el total de ejecuciones de 2021 constituye la segunda cifra más baja desde al menos 2010. En 2019, 2020 y 2021, Amnistía Internacional constató 657, 483 y 579 ejecuciones, respectivamente. Sin embargo, existen ejemplos que nos invitan al optimismo: En julio, el Parlamento de Sierra Leona aprobó por unanimidad una ley por la que se establece la abolición de la pena de muerte para todos los delitos. Por su parte, Kazajistán adoptó en diciembre una ley que abolía la pena capital para todos los delitos, que entró en vigor este año. Mientras, Papúa Nueva Guinea emprendió una consulta nacional sobre la pena de muerte que supuso la adopción de un proyecto de ley en enero de 2022, pendiente aún de entrar en vigor. El gobierno de Malasia anunció que presentaría reformas legislativas sobre la pena de muerte en el tercer trimestre de 2022. Al finalizar 2021, más de dos tercios de los países del mundo habían abolido la pena de muerte en su legislación o en la práctica. En 108 países, (la mayoría de los países del mundo) se había abolido la pena capital en la ley para todos los delitos, y 144 países la habían abolido en la ley o en la práctica. Asimismo, en 55 países aún se conservaba la pena de muerte. Los métodos de ejecución utilizados en todo el mundo durante el pasado año fueron la decapitación, ahorcamiento, inyección letal y arma de fuego. Amnistía Internacional registró al menos 2.052 condenas a muerte en 56 países en 2021, lo que supuso un incremento del 39% con respecto a las 1.477 de 2020. Terrible, pero se tenía constancia de que al finalizar 2021 había en todo el mundo al menos 28.670 personas condenadas a muerte. Legalizar la pena de muerte no representa la solución para los problemas, y de eso tenemos numerosos ejemplos en el mundo. La violencia lleva siempre a más violencia. Y ahí es donde los estados democráticos deben serlo y parecerlo. Por supuesto, yo tampoco veo a los provida por ninguna parte.

@luisfeblesc

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