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De incentivos, alfombras, REF y malinterpretaciones

Cada vez que alguien quiere dañar el REF comienza por no entenderlo. Tampoco creo que quieran hacerlo.

Lo más monótono consiste en enumerar los diferentes incentivos y asociarlos a paraísos fiscales, nombres de grandes empresas o asimilarlo burdamente a las grandes fortunas, isleñas o estatales.

Si esos comentarios vienen de otras latitudes, haces un esfuerzo por explicarlo, pero, cuando viene desde dentro de las Islas, tratas de respetar otras opiniones, aunque te cueste entenderlo.

Una empresa internacional que decide invertir en Canarias es una empresa que debemos ponerle una alfombra, si viene a aportar valor y empleo. Sabiendo que los incentivos solo podrá aplicarlos a su actividad en o desde las islas, excluyendo el resto de actividad nacional o internacional de nuestros incentivos.

El REF es una suma de incentivos económicos y fiscales del Estado, de aplicación exclusiva en Canarias por su condición RUP, lo que posibilita, a su vez, el aval y seguridad jurídica de la propia Comisión Europea.

No debemos olvidar que en las RUP, y evidentemente en Canarias, sus hándicaps para competir con territorio continental continuo son permanentes, pues, entre otras limitaciones, no podremos salvar nunca los mil kilómetros que nos separan del primer punto continuo europeo, o que no tenemos transporte alternativo al barco o avión para personas y mercancías, o que nuestro territorio insular está igualmente fraccionado.

Complementariamente, los costes de transporte, por ejemplo, de esas distancias suben cada vez que el precio del combustible o de escandallo de gastos se incrementa.

Además, asociar este incentivo a “las empresas residentes en Canarias” es una burda falacia destinada a socavar su legítimo uso y derecho de aplicarlo.

El 95% de las empresas que componen el tejido empresarial canario paga por módulos, que son de igual importe en todo el Estado, o se acogen a sistemas de tributación que imposibilitan acogerse a estos incentivos.

Ésta, además, es una vieja reivindicación de los empresarios, que pretendemos ampliar los incentivos a todo empresario que invierta o genere empleo en Canarias independientemente de su tamaño o razón jurídica.

La merma de contribución fiscal viene comp ensada, hasta ahora de manera insuficiente, por la financiación autonómica y las ayudas europeas, y es por ello por lo que podemos seguir sintiéndonos europeos, tanto social, como económicamente, aunque nuestra renta per cápita siga siendo casi la mitad de la europea.

Por lo que aún nos queda mucho por mejorar y pelear por ello.

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