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OBSERVATORIO

Lo que nos preocupa

Si hiciéramos ahora una encuesta preguntando a los ciudadanos cuáles consideran que son los temas más determinantes, aquellos que van a marcar en mayor medida la agenda política, social y económica de los próximos años (empezando ya por este mismo 2022) uno de ellos, de los más destacados, sería, sin duda, el medioambiente. Ocurriría esto en España, pero también, muy probablemente, en la mayoría de los países del globo.

Pero, ¿qué lugar ocupa realmente el cambio climático y las cuestiones relacionadas con el medioambiente entre las preocupaciones de la ciudadanía a nivel mundial? ¿Se corresponde su posición en este ranking de inquietud ciudadana con su capacidad para ser uno de los protagonistas del debate público?

La respuesta nos la facilita el Observatorio de opinión pública y cambio climático que realiza Ipsos en 30 países de los cinco continentes: el medioambiente es, hoy por hoy, la cuarta preocupación a nivel mundial. Para evaluar qué puede significar esa posición es importante tener en cuenta algunos aspectos. Por un lado, es interesante saber qué preocupaciones le anteceden. En este sentido, los datos ofrecen pocas sorpresas: por delante se sitúan el coronavirus, las cuestiones sanitarias y, como gran preocupación, el coste de la vida, entre otras cosas por la inflación y la pérdida de poder adquisitivo que han sufrido los ciudadanos de estos países. Se trata de problemas que se pueden considerar, en cierta medida, coyunturales (sobre todo los sanitarios), de forma que es probable que según avance la vacunación y la investigación en torno al virus y sus variantes, el coronavirus y las cuestiones sanitarias vayan retrocediendo puestos en esta clasificación. De hecho, el observatorio registra una reducción de estas preocupaciones en comparación con oleadas anteriores, al contrario de lo que ocurre con la preocupación por el medioambiente que ha ido en aumento. Esta última parece, así, estar convirtiéndose (si no lo es ya) en un problema y una preocupación estructural.

El liderazgo de lo económico como principal aflicción ciudadana tiene que ver, probablemente, a la que es más sensible, la que más se ve afectada por el resto de problemas: en este caso, tanto la pandemia como el cambio climático acarrean consecuencias negativas para la economía.

En este sentido, se puede decir que hoy por hoy, a nivel mundial, el medioambiente se percibe como una de las principales preocupaciones. Pero no para todos igual. El dinero en nuestro bolsillo parece que afecta al nivel de inquietud: a mayor nivel socioeconómico de los ciudadanos, mayor es la preocupación que manifiestan por el medioambiente; a menor nivel socioeconómico, menor preocupación. La diferencia no es pequeña: mientras que el medioambiente ocupa la tercera posición de las prioridades entre aquellas familias que tienen un alto nivel adquisitivo; entre las de bajo poder adquisitivo pasa a ocupar la octava posición. Un claro ejemplo de lo que el sociólogo Robert Inglehart identificó con valores postmaterialistas: cuando consideramos que tenemos cubiertas ciertas necesidades o no nos preocupan tanto la seguridad económica o la seguridad ciudadana emergen otro tipo de prioridades. En otras palabras, las personas con un menor nivel socioeconómico tienen otras preocupaciones, otras prioridades, que no solo tienen que ver con el coste de la vida, el coronavirus o la sanidad, la pobreza, la desigualdad y el desempleo, sino incluso con la corrupción o la delincuencia antes que con el medioambiente.

En todo caso, los datos del observatorio de Ipsos muestran que los ciudadanos a nivel mundial coinciden en señalar que existe un deterioro palpable en sus respectivos países tanto del estado de la economía como del entorno natural. Pero, puestos a priorizar, ¿qué sería más importante? Es un dilema difícil, porque ambos temas están estrechamente relacionados. Sin embargo, si tuvieran que elegir, ¿a qué se daría más importancia? Estas preguntas que tanto nos gusta incluir en los cuestionarios para, en cierta medida, empujar a los ciudadanos fuera de sus zonas de confort y de las respuestas templadas… Pues bien, la mayoría señala como más importante el medioambiente. Más concretamente, lo menciona la mitad, el 50%, de la población mundial. Incluso, ¡atención!, aunque priorizar políticas climáticas pueda suponer un descenso del crecimiento económico y la pérdida de empleos. De la otra mitad, algo más de un tercio (el 35%) considera que habría que priorizar la cuestión económica y el empleo, aunque esto implique consecuencias perjudiciales para el medioambiente (el 15% restante no muestra opinión o no sabe posicionarse claramente ante este dilema).

En este punto, ¿quiénes dan mayor importancia al medioambiente que a la cuestión económica? Los datos apuntan a una aparente correlación entre el impacto medioambiental en el país y la preferencia por el medioambiente. Es decir, que en aquellos países donde sus poblaciones reconocen un mayor impacto de los efectos del cambio climático, por ejemplo, en América del Sur o Asia, la prioridad por el medioambiente frente a la economía es superior.

¿Y qué pasa en España? En nuestro país, el medioambiente es una de las preocupaciones más importantes y, además, en aumento: lo menciona un 54% de españoles, 13 puntos por encima de la media mundial. Y nosotros también priorizamos el medioambiente a la economía (46% vs. 36%). ¿Estaremos ya siendo conscientes de los efectos del cambio climático? Lo seguiremos midiendo.

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