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2022, más unidos que nunca

En la despedida de 2020 hablábamos todos del fin de la crisis del covid, de que nos iba a costar pero remontaríamos, de la vuelta a los abrazos, del fin de las mascarillas y los pasaportes sanitarios y ya ven que el covid sigue aquí y que, lejos de solventarse, la pandemia sigue atenazando nuestras vidas, condicionando el empleo, dificultando las comunicaciones, encareciendo el transporte. En 2020 aprendimos lo que significaba la palabra pandemia y en 2021 nos hemos hecho expertos en olas, variantes y letras del alfabeto griego…

Y por si eso fuera poco en un archipiélago alejado para tantas cosas, un volcán nos ha encogido el alma durante tres largos meses y nos ha dejado más palabras que estaban ahí pero que ahora cobran un nuevo sentido: lava, fajana, fuego, tremor, cono... La tierra tembló y un gigante se yergue ahora sobre el Valle de Aridane tras vomitar millones de toneladas de lava, rocas y cenizas y acabar con el día a día de tantas familias que lo han perdido todo: casas, fincas, el esfuerzo de generaciones.

Pero ya está. Vamos a empezar el 2022 con el volcán apagado y con fondos para reconstruir la Isla Bonita y los sueños y el futuro de nuestra gente. La Palma va a resurgir y debe hacerlo convirtiéndose en referente de muchas cosas: de arquitectura de vanguardia, de ingeniería, de prevención, de estudio, de ciencia, de sostenibilidad… y todo ello debe hacerse contando con quienes han estado al pie del cañón: los técnicos, los científicos, los agricultores, los empresarios y, sobre todo, los palmeros.

Si una lección nos han dejado estos dos años tan difíciles que dejamos atrás es que este planeta es la casa de todos, no vivimos en departamentos estancos. Las consecuencias de lo que se hace en un lado del mundo llega al otro y lo hace a velocidad de crucero. Ya no podemos cerrar los ojos en ningún sentido.

Por eso es tan importante el desarrollo por territorios y más aún en lugares como Canarias. No podemos permitir que el Informe de la Competitividad Regional en España 2021 del Consejo General de Economistas establezca que Canarias es la región con mayor riesgo de estancarse en una crisis perpetua porque afrontamos la recuperación desde un punto de partida peor que el resto, con una economía lastrada por la baja productividad y los altos índices de desempleo.

¿Peor punto de partida que el resto una de las mayores potencias turísticas? ¿Peor punto de partida la denominada Arabia Saudí de las energías renovables? ¿Peor punto de partida cuando hay proyectos de energía eólica que llevan 20 años intentando desarrollarse sin éxito por la maraña legislativa que nos envuelve? ¿Peor punto de partida una región o una provincia con un retraso de 30 años en infraestructuras fundamentales para la comunicación? ¿Peor punto de partida con todos los fondos que van a llegar, que ya están llegando, a Canarias procedentes de Europa para remontar la crisis y sobre todo apoyar la implantación de las energías limpias?

Como presidente de la CONCAP no pongo en duda el diagnóstico del Consejo General de Economistas de España pero sí digo que estamos a tiempo de darle la vuelta. ¿Cómo? Apoyando las iniciativas y a las empresas locales, a los jóvenes que empiezan, que montan empresas, no poniendo palos en sus ruedas, permitiendo que los proyectos crezcan, que se desarrollen, que haya más empresarios que no piensen en marcharse porque su tierra no les permite crecer. Puede que Canarias esté en el peor punto de partida pero tenemos el mejor objetivo de llegada y tenemos los medios: nuestros científicos y técnicos ya han dado muestras de lo que son capaces, nuestra gente es experta en el manejo de esa palabra que ahora se lleva tanto: resiliencia porque en las Islas llevamos en los genes la capacidad para superar circunstancias traumáticas o difíciles.

Vamos a por el 2022 más unidos que nunca porque sabemos que nuestro objetivo es Canarias y su gente.

Feliz 2022 a todos.

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