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Feministas radicales

El feminismo es radical o no es. Es sorprendente cómo un concepto tan noble y positivo, defender la igualdad entre hombres y mujeres, puede provocar tanto rechazo. Tanto odio. Cuando es un objetivo que deberíamos compartir todas las personas por una cuestión de justicia. De derechos humanos. No puedes reclamar una parte de la igualdad, porque si no, no es igualdad: o somos iguales a los hombres o no lo somos. No hay nada entre medias. Por tanto, usar el término «feministas radicales» con tono peyorativo y hasta como insulto es absurdo, porque el feminismo lucha por la igualdad, y por tanto, claro que es radical y debe serlo. Tenemos que ser radicales en la exigencia del respeto de los derechos humanos, porque no se pueden respetar solo un poco, o unos sí y otros no. Y hemos de buscar la raíz de este reparto injusto de papeles, en el que a las mujeres nos ha tocado desde siempre el secundario, el de quien se adapta, asiente, se calla, está detrás, sufre todo tipo de violencia, obedece, tiene menos oportunidades y mucho más riesgo de morir a manos de su pareja o expareja. Necesitamos hombres, muchos, que se declaren feministas, radicales, sin medias tintas. Que renuncien a sus privilegios y ayuden a acabar con este machismo y esta misoginia que nos aplasta.

@ cmartinvega

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