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Joaquín Rábago

Chomsky confía en las nuevas generaciones para salvar el planeta

El lingüista y activista estadounidense Noam Chomsky dice confiar ya sólo en las nuevas generaciones para salvar el planeta de su destrucción por las grandes corporaciones y la banca, que sólo piensan en aumentar los beneficios para sus accionistas.

Entrevistado por el científico Stan Cox, el ya nonagenario Chomsky acusa sobre todo al Partido Republicano de su país de haber torpedeado desde el principio la lucha global contra el cambio climático (1).

Quienes diseñaron el Acuerdo de París en el marco de las Naciones Unidas querían un tratado vinculante, a lo que se opusieron desde el principio los republicanos, cuya única preocupación es favorecer a “los superricos y las grandes corporaciones”.

Llegó luego el presidente Donald Trump, que sólo pensó en maximizar la extracción de hidrocarburos y desmantelar el aparato regulatorio existente, que podía al menos limitar sus efectos más letales.

Aunque no hay que culpar, reconoce Chomsky, exclusivamente a ese partido puesto que entre los responsables de que no haya avances hay también demócratas.

Entre ellos está el senador Joe Manchin, de West Virginia, uno de los grandes receptores de fondos del sector petrolero y para quien no se trata de eliminar la industria, sino de que ésta innove.

Pocos días antes de que se publicase el último informe del Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático (IPCC), el presidente Joe Biden pidió a la OPEP, critica Chomsky, que aumentara su producción para ayudar a que bajasen los precios en EEUU, lo que mejoraría su índice de aprobación en el país.

En su informe, el IPCC abogaba, por el contrario, por poner fin al empleo de combustibles fósiles pues, de no ser así, advertía, se llegará a situaciones irreversibles en las que los más vulnerables, que son además quienes menos culpa tienen de la crisis climática, serán quienes antes sufran sus peores efectos.

El sistema económico de los últimos cuarenta años, explica el autor de ¿Quién domina el mundo? ha sido especialmente destructivo: sólo ha creado desigualdad mientras que la democracia y el medio ambiente no han dejado un momento de ser atacados.

Hay una diferencia, explica Chomsky, entre los físicos y los economistas. A los primeros no se les ocurre decir: vamos a intentar un experimento que podría destruir el mundo porque sería interesante ver qué sucede.

Pero esto es lo que están haciendo los economistas en un proceso que comenzó ya con el presidente de EEUU Jimmy Carter y se aceleró con Ronald Reagan y Margaret Thatcher, un auténtico asalto neoliberal, que dado el poder de EEUU ha resultado devastador para todo el mundo.

Su lema es “el Gobierno es el problema”, y como alguien tiene que tomar las decisiones, no lo hacen los gobiernos, sino “concentraciones de poder privado que no tienen que responder ante la sociedad”.

Chomsky se muestra pese a todo optimista al decir que es posible otro sistema económico en el que las reglas fiscales no sean exclusivamente en beneficio de los multimillonarios, un sistema más justo y previsor por el que luchan los jóvenes que se manifiestan contra el cambio climático en todo el planeta.

Las palabras que dirigió la activista sueca Greta Thunberg a los poderosos reunidos en Davos –“Me habéis robado los sueños y la infancia con vuestras palabras hueras”– deberían quedar grabadas, dice Chomsky, “en la conciencia de todos, en particular los de mi generación, que los hemos traicionado y seguimos traicionándolos”.

(1)Entrevista publicada por CounterPunch

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