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Wladimiro Rodríguez Brito

El agua en Tenerife: un canto al Sol

Leemos una propuesta que hizo ayer (viernes 29) el partido popular al Pleno del Cabildo de Tenerife bajo el título Anillo Insular del Agua, anillo perimetral a modo de corredor de las infraestructuras, lineales del agua para agua potable y agua regenerada. En un primer vistazo, parece que estamos tratando problemas en islas distintas, ya que aquí coinciden las propuestas del PP en el Cabildo con los alcaldes y grupos de gobierno de siete municipios del noroeste de Tenerife gobernados por cuatro partidos políticos diferentes –PSOE, CC PP y Sí se Puede–, quienes tienen unos planteamientos sobre los problemas en el abastecimiento de agua un tanto peculiares.

Así, proponen como alternativa buscar agua de mejor calidad en La Orotava que utilizan en agricultura e incorporarla a los consumos urbanos de sus municipios. Es decir, para la agricultura habría agua de peor calidad parece que el campo es cosa del pasado, o bien depurada. Sin embargo, no dicen que el agua compite vía precios sino «agua barata para que nos voten», agua para el turismo, para los núcleos urbanos y agua para el campo. Ahí encontramos un problema, compitiendo el agua urbana con el turismo en precios, algo que debe hacernos reflexionar.

El tema del agua es serio y, por supuesto, que hemos de hablar de agua en las zonas altas para la población local y la agricultura y en la costa agua desalada, pero no hay que establecer una disputa entre la agricultura y el consumo urbano y máxime con los temas energéticos que sufrimos hoy en día: coste de desalación y/o elevación y con el agua para abastecer al turismo al mismo precio que el agua para regar las papas.

Los nietos de los que hicieron las galerías, bien con trabajo físico o con ahorros, deben saber que la problemática del agua es mundial y, en consecuencia, debemos tratar los temas con el máximo cuidado. Hay que abordar la agricultura, la demanda urbana y el turismo como un todo porque lo social, lo económico y lo ambiental van unidos.

La energía ha incrementado los costos del agua en los últimos meses en algunos casos un 110%, algo terrible. Creo que los responsables del PP deben saber que tenemos redes urbanas que pierden hasta un 60% y nadie dice nada porque eso no da votos. ¿Podemos seguir así? Creo que no.

En otros casos tenemos núcleos urbanos sin depuradoras, contaminado el entorno. Y aquí, en Tenerife, no nos ponemos de acuerdo ni tan siquiera para ubicar la depuradora, incluso gobernando los del mismo partido político en municipios lindantes como ocurrió en la legislatura anterior en la Isla Baja. Y hay que recordar que a los que tratamos de ponernos de acuerdo, nos echaron de la reunión. Ahora están pagando las consecuencias los vecinos de esos municipios por la falta de agua.

Los consejeros del Cabildo deben saber que es bueno que mejoremos las canalizaciones y conocer toda la cultura sobre el agua. Pero creo que debemos ir primero por los pasos más elementales y pongamos soluciones con presupuestos y compromiso para mejorar la red de distribución, cortando las pérdidas de la red y con una política de depuración y reutilización que hoy apenas se hace. En ese sentido, hay que tener en cuenta que se reutilizan menos del 10% de las aguas urbanas.

Por lo tanto, hay que hacer un mejor uso de los manantiales y galerías, muchas de las cuales están ahora sin canalización y en total abandono. Utilicemos las instalaciones que construyó el Cabildo en Icod de los Vinos y Guía de Isora para tratar el agua y evitar problemas para la salud y abastecer el campo. Tenemos todos que mejorar la comunicación con nuestro pueblo y creo que se puede producir energía en el caso de Hoya del Cedro o Vergara para aportar agua de calidad. Hagamos acuerdos con las comunidades de las galerías y el Consejo Insular de Aguas de Tenerife para hacer una buena gestión de los responsables políticos. Sabemos de primera mano que una buena gestión del agua no produce votos, que la vida democrática en este país no valora una buena gestión de un bien tan elemental como el agua, pero es necesario hacerlo por el bien común.

Debemos saber que en Tenerife la desalación aportar un volumen de agua de unos 80 hm3, aproximándose a lo que aportan las galerías. Eso significa, entre otras cosas una mayor dependencia del exterior. Y no olvidemos que gran parte de los alimentos demandan energía y que los traemos de fuera. Mientras nuestros campos están abandonados, traemos papas baratas de Egipto y de Israel y aquí seguimos con altas tasas de paro, tierras balutas y botellones en el Cuadrilátero. Señores responsables políticos, no empobrezcan más el campo de lo que ya está, robándole el agua al campo y derrochando en las zonas urbanas.

Lamento que los nietos de las personas que hicieron las galerías –quienes pusieron esfuerzo, ahorros y mucho trabajo- no solo no saben dónde están las mismas, y ahora sueñan con tecnologías del más allá, con papas arrugadas post Brexit, con nietos vestidos con ropas de Halloween fabricada en China y calabazas de Marruecos. Hagan algunos recorridos por canales colgados en acantilados, como el caso del canal del sur, el Barranco Tamadaya o el Barranco de Teno.

Son canales de agua potable a cielo abierto, etc. y ahora quieren hacer otro canal imaginario, con un hipotético anillo que es muy complicado realizar por nuestra orografía y condiciones y que realmente es un canto al sol. Hagamos un esfuerzo en una cultura del agua, recordando la historia pero mirando hacia el futuro. Dignifiquemos el ayer para sembrar el mañana. Pongamos en las urnas una buena gestión del agua y no dejemos todo en manos de supuestos héroes, que como Messi o Ronaldo venían a salvar a sus equipos cuando la cosa se ponía fea. Aquí no hay varitas mágicas ni anillos sino la necesidad de afrontar la realidad del agua en Tenerife, poniendo en valor el trabajo realizado y buscando soluciones reales que den respuesta a las necesidades de toda la población.

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