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Jorge Bethencourt

MANUAL DE OBJECIONES

Jorge Bethencourt

Nos toman por tontos

Hagan un esfuerzo de imaginación. Piensen en una familia con diecinueve hijos –una de Vox, por supuesto– en la que el padre le da veinte euros a uno de sus hijos, para gastos mensuales, y cien euros a los dieciocho hijos restantes. El pibe de los veinte euros, como es natural, se mosquea y se planta delante del viejo para protestar. ¿Por qué me das a mí menos dinero que a los demás? Y entonces el padre le dice que no se queje porque además de los veinte euros le está pagando la comida que consume en su casa y la ropa y los gastos del colegio y que sumando todo eso salen mucho más de cien euros.

Hay dos opciones. Que el hijo sea un tolete, en cuyo caso pensará que el padre tiene razón y se irá tan contento. O que tenga algunas luces y le responda a su padre que a los demás hermanos también les paga la comida, la ropa y el colegio. Y que haga el favor de no tomarle el pelo.

Lo que pasa con los Presupuestos Generales del Estado y Canarias es exactamente eso. Las inversiones directas del Estado en el Archipiélago para el año que viene son 362 millones de euros –los mismos que el año pasado– lo que nos pone a la cola de la cola. Es un gasto por ciudadano de 165 euros frente a los 386 de Asturias, 397 de Galicia, 521 de Murcia, 393 de Aragón, 414 de Castilla y León y suma y sigue.

Pero entonces desde el Gobierno se dice que además de esos 362 millones hay que contar con las otras inversiones, transferencias y subvencione que se mandan a Canarias, los que nos pondría a la cabeza en el gasto por habitante.

No sé si nos toman por idiotas. O es que igual lo somos. Si le suman a Canarias todas las inversiones habría que hacer lo mismo con el resto de las Comunidades Autónomas. Y no estaríamos a la cabeza ni en los mejores sueños. Porque España va a gastar en la Península unos cinco mil quinientos millones en inversiones ferroviarias o más de dos mil doscientos en carreteras por citar solo dos partidas de las que aquí no vamos a oler ni un euro.

La realidad es simple. El año pasado mandaron a Canarias 1.846 millones en inversiones directas, transferencias, subvenciones y fondos de financiación. Este año mandarán 2.060 millones. Si se tiene en cuenta que vienen 200 millones que nos debían –por sentencia judicial– del convenio de carreteras, resulta que nos mandan lo mismo. Esa es la cruda realidad. Con los mayores presupuestos de la historia, dopados por fondos europeos, en el gran festín del gasto público del año que viene… nos toca la misma botella de lejía que el año pasado. Y aquí los indios tan felices con sus cuentas de colores. Pues nada. A beber, que son dos días.

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