Mis básicos para un gestor público representa esos aspectos imprescindibles de ‘marca’, que le harán brillar cuando todos miremos hacia ellos.

En política tienes que Ser por encima de todo, y tener como objetivo y compromiso que la comunicación política no ocupará un lugar por delante de la propia gestión política. Para ello, la preparación y dedicación de la persona y hacia la persona es esencial; descubramos juntos esos esenciales de estilo personal. Si bien están enfocados a nuestros cargos públicos, cualquiera de ellos pueden ser adaptados a nuestro ámbito profesional y personal. Se trata de Ser por encima de Estar.

1. Fotografía política. Funcionamos como las modelos. Es fundamental tener a nuestro fotógrafo de cabecera. Esa persona que nos conoce, que nos distingue y provoca nuestro lado bueno, quién nos ofrece comodidad y discreción. Prepara con él un Book Particular, que es fundamental para su uso en anuncios, ruedas de prensa, artículos de prensa escrita…

Esas fotos que revelan lo mejor de ti, realizadas en un momento adecuado y relajado. Que nos evitarán las continuas improvisaciones o malestares por apreciar publicaciones que no puedan estar reflejando nuestro gran valor.

2. Comunicación no verbal. Todo aquello que no decimos con palabras también comunica. ¿Te has analizado cuando te pones nervioso?, ¿y cuando te sientes atacado?, ¿cuál es ese cambio físico que experimentas en tu comunicación no verbal?, ¿cómo afecta al tono de tu voz?, ¿y tus gestos?, ¿te gusta lo que ves en ti en esos momentos?, ¿has tomado conciencia del efecto que puede causar en otros?, ¿has pensado que puede afectar a tu imagen, reputación o sencillamente a tu discurso?, ¿entrenas todo eso?, ¿le preguntas a las personas de tu entorno, cómo te perciben?

3. Estilo sostenible. Hacerlo bien es importante; tener una buena imagen, generar confiabilidad… Para ello, lo importante es ser sostenible en el tiempo y mantenerse. La Marca se crea y penetra desde la regularidad de nuestras acciones proyectando valores. Es un proceso necesariamente cargado de equilibrio y paciencia.

4. Redes apetecibles. Esas redes apetecibles son las que reflejan nuestros valores, cierta historia de vida combinada con temas políticos, pero no al 100%. ¡Nos aburren las guerras políticas! Por ello, estar en Redes Sociales demanda originalidad, innovación y creatividad. Gestionarlas con especialistas de confianza es fundamental. ¡Acompáñala de hashtag propios!

5. Entrenar. Cuanto más alto estés, más tenemos que entrenar: ensayar la dicción, el tono de voz y conocer nuestras reacciones o emociones ante los elementos externos es básico para potenciar nuestra inteligencia emocional. Y detectar nuestros tics y muletillas o apoyos personales inconscientes, es parte de ello.

6. Equipos. Analiza muy bien a tu equipo, porque no son infalibles. Y cómo todo, en el transcurso de la vida, tiene que evolucionar paralelamente a nosotros. No se trata de relegar sino de reubicar a las personas. Y pensar que quien te hizo ganar, no tiene por qué ser quien te favorezca para un gobierno apropiado y estable.

7. Muévete entre tus valores. La coherencia va de eso... Los valores son tan insistentes, que no se pueden entrenar; afloran una y otra vez. Úsalos a tu favor, y estratégicamente conviértelos en acciones. Lidera una causa propia, ¡ahí estará tu marca!

8. Estrategia y planificación. Creemos que es suficiente con pensar y verbalizar lo que queremos lograr, pero no basta; elige quién lo va a llevar a acciones, defínelas, y establece un calendario fijando objetivos.

Escribe mucho sobre ello; nuestra mente expande lo positivo y lo menos positivo.

Escribir nos ayuda a dimensionar.

9. Tiempo para ti. Busca tiempo para ti, aunque sea exclusivamente en el trayecto de vuelta a casa, con tu música favorita. “Solo para ti”, minutos en la mejor compañía: la de uno mismo.

10. ¡Duda!, ¡consulta!, ¡te aportará valor!

11. El primer año aterrizas, el segundo año planificas, el tercero ejecutas y el cuarto sabes que ya nada es creíble porque la ciudadanía todo lo interpreta en clave electoral.

12. La ciudadanía recuerda a la persona que está desempeñando un cargo público por dos factores: su Marca Personal o por sus Hitos de Gestión. Elegirlo y planificarlo durante el primer año, te generará un nivel alto de penetración, identificación y permanencia los dos últimos años de legislatura.

Si eres líder, no polarices; son estilos antagónicos, que no extremos.

Desde el liderazgo ejecutivo marcamos el camino, protegemos e iluminamos y somos ese faro en la oscuridad.

Esa nueva estrategia maquetada, de hacernos creer que la ciudadanía esta polarizada, es el provocador de una sociedad polarizada. Evitemos comprar argumentos artificiales, diseñados en laboratorios emocionales de crispación.

¡Elige ser tú!